- Ingresó al Salón de la Fama Panamericano
[/doap_box]
El 10 de mayo fue un día memorable para Alberto Sujo. Viajó a Estados Unidos, pero distinto a otras ocasiones, este viaje no fue para negocios o visitas familiares, era para algo más memorable.
Sus ojos se humedecieron al escuchar su nombre, los aplausos lo emocionaron en aquel salón donde sólo unos pocos hicieron historia en el deporte, ahora él sería parte de este grupo élite. Sujo se ha convertido hasta el momento en el primer nicaragüense en ingresar a la Salón de la Fama Panamericano de Judo.
Alberto Sujo nació en Bluefields hace 70 años y lleva las artes marciales en la sangre, su destino estaba trazado para una categoría en especial, el judo. El padre de Sujo era chino, y su madre nica pero de padres ingleses.
“Siempre he dicho que soy mitad chino, 25 por ciento nica y la otra parte inglés”, comenta. Y es que este hombre representa claramente sus tres procedencias. Sus ojos medio achinados, la inteligencia de un oriental, el carisma de un nica y la educación de un inglés.
Esta fusión quizás haya impulsado a Sujo a caminar rumbo al camino del deporte y los negocios de la comida oriental, creando desde hace 15 años el famoso restaurante Rincón Chino.
Pero, retornemos al pasado, a los inicios de Sujo en el deporte. La historia nos cuenta que el judo en la cultura china era rudo, pues aquí la persona que ganaba la pelea era quien sobrevivía, la ley del más fuerte se imponía.
“Por ese motivo le ocultaba a mi padre que practicaba judo. Todas las tardes escondía mi uniforme e inventaba una excusa para salir, pero en realidad estaba en las clases de judo”, relata Sujo.
“¿Y cómo se enteró su padre?”. “Pues por los diarios. Los amigos de mi padre le venían a decir que había ganado y le enseñaban los diarios”, comenta Sujo, entre risas.
“El judo de ahora no es rudo, ni nada de muertes. Se practica competitivamente, el secreto del judo de hoy es ceder para vencer”, agrega.
Desde entonces, sin tener que ocultar su pasión por este deporte, Sujo emprendió sin miedo alguno una carrera que le traería grandes triunfos para el deporte nacional.
CARRERA DESTACADA
Entre los logros de Sujo están quedar en 1961 y 1962 como subcampeón nacional. Tres años después fue quinto en el Campeonato Panamericano realizado en Guatemala.
Pero nada fue mejor que el reconocimiento que recibió en 1966 , la Judan-Sha-Kai de Costa Rica le otorgó el cinturón negro Sho Dan. En ese mismo año obtiene diploma y medalla al mérito por ganar el subcampeonato del Primer Campeonato Centroamericano.
Para 1967 participa en el XI Campeonato Centroamericano en la categoría pesada y se convierte en el primer judoka nica que participó en el Campeonato Mundial.
“Fue una experiencia única, me medí contra los mejores del planeta, es cierto que no gané, pero el conocimiento que adquirí fue inmenso y más valioso que una medalla”, expresa Sujo.
Como dirigente, Sujo fue electo vicepresidente de la Unión Panamericana. Sujo guió su camino en la enseñanza, dirigencia y arbitraje, siendo merecedor de destacados reconocimientos y fundador de la primera escuela de cinturones negros en Nicaragua.