- Pumas, tigrillos, coyotes, venados, huyen
Las quemas forestales y agrícolas no han cesado en Santa Bárbara, 18 kilómetros al noroeste de Jinotega, afectando el hábitat de la fauna del lugar y dos fuentes de agua, se calcula que se han quemado entre 85 y 100 manzanas de bosque.
Un poblador de la zona criticó que las instituciones vinculadas al tema no hayan realizado ninguna acción para extinguir las llamas en esa zona.
“Producto del fuego hemos contemplado la estampida de pumas, ocelotes (tigres pequeños), tigrillos, culumucos, venados, guardatinajas, cusucos, guatusas, coyotes, conejos y otros animales que tenían sus refugios y hábitat aquí en Santa Bárbara”, dijo Juan Francisco Velásquez, líder y poblador de la zona.
Destacó que en el sitio “abundan los venados y perros-coyotes que aúllan, principalmente por las noches, además de otros animales, pero ya tenemos varias noches de no escucharlos”, sostiene con tristeza el líder.
Santa Bárbara es una comunidad ubicada en la zona seca de Jinotega y su alma y nervio es el río Nacascolo o Río Viejo.
FUENTES AFECTADAS
Aparte del río, que los campesinos utilizan para irrigar sus cultivos, hay dos fuentes de agua que se utilizan para el consumo: Corral de Piedras y El Carrizo, que se “han visto afectadas seriamente por los incendios forestales y quemas agrícolas, sin que las autoridades hagan nada y muevan un dedo por protegerlas”, afirmó Velásquez.
“Las quemas preocupan bastante a los habitantes de esta zona, pues los daños ambientales ahí están, la ley es bien severa pero sólo se le aplica a cierta gente”, sostuvo Velásquez.
Al delegado del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) en esta ciudad, Víctor Castro Zavala, no fue posible ubicarlo.