La crianza y engorde de cerdos se ha convertido en una alternativa de subsistencia para familias pobres de dos comunidades del departamento de Rivas. (LA PRENSA/B. PICADO)

Programa taiwanés saca de pobreza a campesinos

Familias pobres del departamento de Rivas mejoran sus condiciones económicas mediante la crianza y engorde de cerdos, que les facilita la Misión Técnica de Taiwán desde hace dos años con asesoría técnica [doap_box title=»Invierten más de un millón de dólares» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] PROGRAMA DE ARROZ La ayuda de la Misión Taiwán en Nicaragua se remonta […]

  • Familias pobres del departamento de Rivas mejoran sus condiciones económicas mediante la crianza y engorde de cerdos, que les facilita la Misión Técnica de Taiwán desde hace dos años con asesoría técnica
[doap_box title=»Invierten más de un millón de dólares» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

PROGRAMA DE ARROZ

La ayuda de la Misión Taiwán en Nicaragua se remonta a 1971, con una inversión anual de alrededor de un millón de dólares en proyectos enfocados en estimular el crecimiento del sector agropecuario para reducir la pobreza en las zonas rurales.

Actualmente la misión ejecuta un promedio de 16 proyectos en mejoramiento de la producción de arroz, producción de semilla, mejoramiento de cultivos hortícolas, siembra de guayaba y creación de invernaderos, entre otros.

Los programas son acompañados con tecnología moderna de producción y asistencia técnica.

Además, cuenta con el Centro de Investigación y Capacitación TAI-NI, una institución dedicada al estudio multidisciplinario de los recursos naturales y al desarrollo de tecnologías para su máximo aprovechamiento.

Durante el 2008, esta entidad desarrollará capacitaciones sobre análisis e interpretación de suelos, manejo integrado para el cultivo de arroz, producción de semilla de arroz y manejo eficiente para el uso de agua para riego.

El costo de construcción del centro es de 400 mil dólares, los cuales fueron aportados totalmente por la Misión Técnica de Taiwán.

El centro cuenta con laboratorios altamente equipados para realizar los diferentes trabajos investigativos, que desarrolla la misión taiwanesa en Nicaragua.

La Misión Técnica de Taiwán cuenta con 126 manzanas para apoyar efectivamente la producción de semilla de arroz.

Para el 2008 prevé la producción de 23,040 quintales de semilla de arroz para apoyar la siembra de 8,800 manzanas, las cuales producirán la cantidad de 457 mil quintales de arroz, los que serán destinados para el consumo de la población nacional, según detalla un documento de la Misión de Taiwán.

Para ayudar a los productores en la siembra de arroz, la Misión Técnica también desarrolla un programa de financiamiento.

A la fecha, la Misión Técnica de Taiwán ha entregado financiamientos por un total de 500 mil dólares.

Entre las cooperativas beneficiadas se encuentran la Omar Torrijos R.L., ubicada en el municipio de Darío; Cooperativa Augusto C. Sandino R.L., ubicada en el municipio de San Isidro (ambas del departamento de Matagalpa) y la Cooperativa Julio Buitrago R.L., en el municipio de Ochomogo, departamento de Rivas.

El plan de financiamiento implica reactivar la producción de aproximadamente 1,000 manzanas anuales de arroz, las cuales generan una producción de 90 mil quintales por año de granza húmeda, y de las cuales se benefician cerca de 126 familias campesinas por año, según menciona el documento.

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    María del Carmen Ramírez recibió hace dos años una camada de 20 lechones, concentrado para cerdos y la construcción de la galera para albergar a los animales.

    La mujer recuerda hoy que con la primera ganancia de la venta de los cerdos, que fue de siete mil córdobas, pudo mejorar el sistema de abastecimiento de agua en su casa.

    “Antes en mi casa teníamos un ingreso inferior a los 800 córdobas quincenales. Ahora nuestra vida ha mejorado mucho gracias a la misión de Taiwán”, relata Ramírez, una de las primeras beneficiadas con el proyecto taiwanés.

    Ramírez, quien encabeza una familia de cinco personas, asegura que la crianza tecnificada de cerdos se ha convertido en la principal fuente de subsistencia económica de su hogar.

    Al menos 30 familias pobres y numerosas de las comunidades El Menco y Tolesmaida, en Rivas, han logrado mejorar su vida en los últimos dos años mediante la crianza, engorde y venta de cerdos de buena raza.

    Es parte del programa que desarrolla la Misión Técnica de Taiwán en una zona donde la pobreza ha sido extrema y afecta a cientos de familias de esas dos comunidades rivenses.

    Los beneficiarios venden lotes de cerdos cada tres meses.

    DEJÓ DE ACARREAR AGUA

    Con la primera ganancia, dijo María del Carmen Ramírez, “logré comprar un tanque de almacenaje de agua y una bomba eléctrica para el bombeo de agua, gracias a ese dinerito… Antes nosotros teníamos que acarrear el agua desde un pozo; era algo difícil y por lo general lo hacíamos entre tres”.

    El programa de Taiwán también beneficia a otras 19 familias de El Menco, que vivían hace tres años en condiciones de extrema pobreza, en su mayoría lideradas por madres solteras.

    Francisco Wang, jefe de la Misión Técnica de Taiwán en Nicaragua, explicó que “nuestro propósito es precisamente ayudar a aquellas familias que verdaderamente necesitan y que están dispuestas a trabajar”.

    Wang destacó que en menos de tres años estas familias han logrado mejorar su calidad de vida, tanto en el acceso de alimentos, agua, trabajo como vivienda.

    “Es un programa social pequeño, pero que ha tenido un gran alcance en estas familias”, enfatizó Wang durante una visita de campo en la zona.

    A su criterio, los programas sociales pequeños son más eficaces que los que buscan abarcar a más personas, cuando se trata de combatir la pobreza.

    “Nuestra idea con este programa no es ganar dinero, sino ayudar a las familias campesinas a salir de la pobreza, y un mejor ejemplo es este programa de crianza y engorde de cerdos”, añadió.

    PAGA ESTUDIOS DE HIJA Y MEJORA CASA

    Las familias recibieron un lote de 20 lechones, con un peso de 50 libras cada uno, más alimentos y medicinas para los animales.

    Para garantizar el área de manejo de los cerdos, el programa también incluye la construcción de una galera en el patio de la casa de la familia beneficiada, que consta de una pila para el manejo de desechos sólidos y líquidos.

    La construcción de cada galera tiene un costo aproximado de 31,570 córdobas, cuyo monto debe ser pagado por el beneficiado en un plazo de cinco años mediante la entrega del 20 por ciento de la ganancia que obtenga de la venta de cada lote de cerdos. Cada abono ha sido estimado en 1,651 córdobas.

    “Si la misión no nos diera esa condición de pago, difícilmente podríamos participar en el programa”, reconoce María Elsa Martínez, quien el año pasado logró ser beneficiada por los taiwaneses.

    Martínez es también madre soltera y cabeza de una familia de diez personas, quienes ahora le ayudan a cuidar los diez cerdos que tiene en su casa y luego venderá para obtener una ganancia aproximada de siete mil córdobas.

    Ha vendido tres camadas de cerdos. “Con ese dinero estoy ayudando a una de mis hijas que estudia en Managua Arquitectura y a mejorar las condiciones de mi casa”, afirmó.

    Antes de pertenecer al programa, el ingreso promedio en la casa de Martínez era de 600 córdobas quincenales, siempre que alguno de sus hijos lograra conseguir algún trabajo temporal.

    Desde que ingresó al programa, hace un año, María Elsa Martínez ha logrado ganancias por más de 21 mil córdobas, según sus cálculos.

    Para este año, la misión taiwanesa proyecta incrementar el número de familias beneficiadas en esa localidad, de 30 a 33 hogares.

    YA TIENE POZO Y UNA CASA MEJOR

    “Creo que es importante que el Gobierno dé un amplio apoyo a estas organizaciones, que están ayudando a nosotros los pobres a salir adelante”, dijo visiblemente emocionado Francisco José Espinoza Morales, también beneficiado con el proyecto descrito. Otra beneficiada es María Magdalena Rodríguez, quien también es madre de tres niños.

    Rodríguez cuenta que hace un año logró ingresar al proyecto y en la primera venta de 20 cerdos consiguió una ganancia de once mil córdobas.

    Con esa primera ganancia, Rodríguez pudo abrir un pozo para abastecer de agua a su familia. “Antes nosotros teníamos que ir a la playa a traer agua y se nos hacía muy difícil”, recordó.

    En la segunda venta, de un lote de 20 cerdos, Rodríguez logró una ganancia de nueve mil córdobas, cuyo dinero empleó para mejorar la infraestructura de su casa.

    “Además, con ese dinero puedo ir a ver a mi hija que está estudiando en Rivas, pues antes no podía porque casi siempre no tenía dinero”, confesó.

    Rodríguez recuerda que antes de formar parte del programa tenía un ingreso semanal de 300 córdobas mediante la venta de pescado.

    “Pero ahora nuestra vida económica ha cambiado y tengo asegurado que en los próximos días podré vender unos 10 cerditos y continuar invirtiendo en mi casa”, precisó Rodríguez.

    UN VETERINARIO VIGILA CADA DÍA

    El programa de crianza y engorde de cerdos cuenta con la aprobación sanitaria del Ministerio de Salud (Minsa) y del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor).

    Las familias beneficiarias reciben capacitación sobre el manejo, cuido y alimentación de los cerdos.

    Po- Kuang Pan, médico veterinario taiwanés encargado de vigilar el manejo que dan las familias a los cerdos, dijo que “a ellos se les enseña cómo bañar a los animales, cómo detectar si éstos están enfermos, con tos o con diarrea, y la medicina que deben aplicar”.

    Todos los días, Kuang Pan realiza una visita a las casas de las familias beneficiarias, para cerciorarse de que los animales estén en perfectas condiciones de salud y alimentación.

    La misión técnica invierte durante la crianza de cada lote de 20 cerdos, más de mil córdobas en atención veterinaria y la familia posteriormente les reembolsa ese dinero.

    EL CENTRO GENÉTICO

    Los lechones que son entregados a las familias beneficiadas por el proyecto, primero son criados y manejados en una Granja Experimental Porcina, propiedad de la misión taiwanesa, ubicada en el kilómetro 94 de la Carretera Panamericana Sur, en Rivas.

    En la granja crían un promedio de mil porcinos, donde especialistas en genética trabajan en el mejoramiento de tres razas puras de cerdos durante todo el año.

    La granja tiene una extensión de 12 manzanas, fue construida en 1999 y la inversión sumó más de 428,221 dólares, aportados por el Gobierno de Taiwán.

    Para garantizar el manejo óptimo de los animales, la granja está dividida en diferentes galeras: apareamiento, parto, maternidad, crianza y engorde.

    Debido a que este año la misión taiwanesa planea elevar el número de familias beneficiadas con el proyecto, también se ampliará la capacidad de albergue y manejo de porcinos en la granja.

    El proyecto de ampliación de la granja recibirá un inversión de 150 mil dólares y se espera que la construcción esté lista al cierre de este año.

    LAS FASES DE LA CRÍA

    El proceso de cría, desarrollo y engorde de los cerdos tiene un período de duración de 322 días. En la granja los lechones son desparasitados y descolmillados y les cortan la cola.

    Al cabo de tres meses, tras un amplio proceso de alimentación, los cerdos son entregados a las familias con un peso promedio de 50 libras.

    Por cada libra que pesa el animal, la misión técnica cobra a la familia un precio simbólico de 24 córdobas, explicó uno de los técnicos que labora en la granja.

    CONSTRUIRÁN MATADERO

    El jefe de la misión taiwanesa, Francisco Wang, señaló que la mayoría de las personas beneficiarias están empleando el dinero en la compra de bombas para mejorar el abastecimiento de agua en sus hogares, financiar los estudios de sus hijos y mejorar la alimentación de la familia.

    Cada año, las familias reciben en promedio 60 lechones, cuyo precio es cancelado a la misión taiwanesa después que logran vender los animales.

    Wang adelantó que planean para los próximos dos años desarrollar un programa de capacitación sobre manejo financiero, para que estas familias formen una cooperativa de crianza y venta de cerdos.

    La misión técnica también estudia la posibilidad de instalar en los próximos dos años un pequeño matadero de cerdos en El Menco, para que las familias de la zona obtengan mayores ganancias.

    Este proyecto tendría una inversión superior a los 150 mil dólares y beneficiaría a cien familias, las que también serán incluidas en el programa de crianza y engorde de cerdos.

    FINCA EN LEÓN

    Francisco Wang dijo que la misión técnica de Taiwán también proyecta la construcción de una finca modelo en León, aunque esperan que se realicen estudios para continuar apoyando al sector agrícola nicaragüense.

    La finca modelo tendrá una granja de cerdos, de cultivo de tilapia, áreas de siembra de guayaba y papaya.

    Este proyecto costará cerca de 200 mil dólares y será construido en un terreno de seis manzanas.

    Se estima que en esa finca modelo al menos 1,500 productores serán capacitados cada año.

    Wang afirmó que entre los principales obstáculos que enfrentan los productores nicaragüenses están la falta de financiamiento y de asistencia técnica.

    “Es necesario capacitar a nuestros productores. No basta con desarrollar un proyecto y no darle a los campesinos la debida asistencia técnica que requieren para obtener resultados positivos en un futuro”, añadió.

    En los últimos cinco años, la Misión Técnica ha invertido en Nicaragua más de 5 millones de dólares. De ese monto, 25 mil dólares han sido destinados a programas de capacitación.

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