El Ministerio Público de Honduras investiga la matanza de 18 reos, ocurrida el sábado en la principal cárcel del país, con el fin de establecer quiénes fueron sus autores y qué responsabilidad tuvieron las autoridades penitenciarias.
El fiscal de Derechos Humanos a cargo del caso, Germán Enamorado, declaró ayer a la prensa que se analizarán “un conjunto de elementos de investigación”.
Junto a la Fiscalía de Delitos Comunes, “tenemos que investigar tanto a los internos que se presume sospechosos como a las autoridades” del sistema penitenciario, que depende del Ministerio de Seguridad, añadió.
PLEITO DE MARAS
Los reclusos asesinados eran ex miembros de pandillas o “maras” que fueron trasladados el viernes desde el presidio de San Pedro Sula (norte) a la Penitenciaría Nacional, 25 kilómetros al norte de Tegucigalpa, donde al día siguiente fueron asesinados.
Las autoridades trasladaron a 31 reos desde San Pedro Sula, 13 de los cuales sobrevivieron a la matanza, para “protegerlos”.