- En una cárcel hondureña murieron 18 reos
Por lo menos 18 pandilleros murieron en un enfrentamiento en la principal cárcel de Honduras, tras ser atacados por sus propios compañeros de celda.
“No hubo ningún herido”, dijo a la AP el portavoz de la Policía, comisario Héctor Iván Mejía. “La situación ya está bajo el control de las autoridades”.
Informó que todos los muertos son miembros de las pandillas Mara Salvatrucha (MS) y Mara 18, que estaban en proceso de rehabilitarse y que se desconocen las causas de la masacre.
ENFRENTAMIENTO FUE MORTAL
“La riña fue tumultuosa y ocurrió de manera rápida cuando se enfrentaron los reos comunes con los pandilleros en el interior de la Penitenciaría Nacional (PN)”, dijo Mejía. “Hemos separado a ambos grupos en diversas celdas para evitar otra matanza, otro enfrentamiento mortal entre ellos”, subrayó.
Un grupo de 31 pandilleros, o “mareros”, fue trasladado la noche del viernes desde San Pedro Sula, a unos 180 kilómetros al norte de la capital, hasta la PN de Tegucigalpa. Sobrevivieron 13 de ellos.
Formaban parte de 57 mareros que se salvaron de otra riña con machetes y cuchillos registrada el 26 de abril en la cárcel de San Pedro Sula, segunda ciudad de Honduras, donde murieron ocho de ellos y otros dos resultaron heridos.
TRASLADO IMPIDIÓ MÁS MUERTES
Otros pandilleros fueron trasladados a otras tres prisiones en las ciudades de El Progreso y Puerto Cortés, sobre el Atlántico, y Comayagua, en la región central hondureña.
“La transferencia de los mareros se hizo para impedir una nueva masacre, lo que no logramos”, dijo.
“Sólo nos trajeron de San Pedro Sula a morir”, afirmó José Montes, de 22 años, en entrevista telefónica con AP. “Me salvé de milagro… y todo fue rápido, cuando me di cuenta, gran parte de mis hermanos estaban tirados en el suelo, muertos”.
La cárcel de San Pedro Sula alberga a unos 2,000 prisioneros y la PN de Tegucigalpa a alrededor de 3,000.
La PN está en la aldea de Támara, a unos 10 kilómetros al norte de la capital.
El Comisionado Nacional de Derechos Humanos, Ramón Custodio, señaló que “urge rescatar el principio de la dignidad humana de los reclusos” y propuso al Gobierno crear un instituto penitenciario.