John Smoltz es el último ponchador de tres mil bateadores. (LA PRENSA/AP)

A Cooperstown

Sus 3,000 ponches disipan cualquier duda sobre su nivel [doap_box title=»Club de 3,000 “k”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Nolan Ryan, 5714 Roger Clemens, 4,672 Steve Carlton, 4,136 Bert Blyleven, 3,701 Tom Seaver, 3,640 Don Sutton, 3,574 Gaylord Perry, 3,534Walter Johnson, 3,508 Phil Niekro, 3,342 Greg Maddux , 3,292 Fergunson Jenkins, 3,192 Bob Gibson, 3,177 Curt Schilling, 3,116 […]

  • Sus 3,000 ponches disipan cualquier duda sobre su nivel
[doap_box title=»Club de 3,000 “k”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Nolan Ryan, 5714 Roger Clemens, 4,672 Steve Carlton, 4,136 Bert Blyleven, 3,701 Tom Seaver, 3,640 Don Sutton, 3,574 Gaylord Perry, 3,534Walter Johnson, 3,508 Phil Niekro, 3,342 Greg Maddux , 3,292 Fergunson Jenkins, 3,192 Bob Gibson, 3,177 Curt Schilling, 3,116 Pedro Martínez, 3,031 John Smoltz, 3006

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JOHN SMOLTZ VA EN ESA RUTA

En medio de una electrizante atmósfera, creada por más de 23 mil personas congregadas en el Turner Field de Atlanta, John Smoltz levantó sus brazos y se impulsó. Luego soltó un envío de dedos separados que Felipe López, de los Nacionales, no pudo encontrar.

El entusiasmo de la clientela se esparció por todo el estadio, mientras Smoltz recibía felicitaciones por haberse convertido en el lanzador número 16 en la historia, en entrar al club de ponchadores de 3,000 hombres. Pocos notaron que los Bravos caían 1-0.

Al final, Atlanta tropezó 6-0. Detrás de Smoltz, la defensiva titubeó, el bullpen se vino al piso y los bateadores jamás pudieron permear al novato John Lannan. Sin embargo, ni siquiera eso restó el protagonismo al veterano de 40 años en su ingreso a la historia.

Una vez concluido el juego, Smoltz tenía una congratulación de parte de Greg Maddux a través de un mensaje de texto en su celular: “Has perdido un pelo por cada ponche que consigues”. Smoltz, casi calvo, sonrió y se sintió complacido por el reconocimiento.

No siempre fue así a través de su carrera. Smoltz tuvo que batallar duro para florecer a la sombra de Maddux y Tom Glavine en la época de gloria de los Bravos. Parte de la prensa no lo reconocía como un pitcher de talento, sino sólo como uno de poder.

Irónicamente, el poder de sus disparos es lo que ahora le ha dado los toques finales a su magistral carrera y le ha asegurado su ingreso al Salón de la Fama de Cooperstown. Su ponche 3,000 lo ha ingresado a la fraternidad más selecta que existe en el beisbol.

Hasta este momento existen 27 bateadores que han superado la barrera de los 3,000 hits. 23 lanzadores han sido tan consistentes como para ganar 300 juegos y 23 artilleros se han volado la cerca al menos 500 veces en su carrera. Ponchadores de 3,000, sólo 16.

¿QUÉ TAN BUENO ES?

Entre los lanzadores con 3,000 ponches y que están elegibles para el ingreso al Salón de la Fama, sólo Bert Blyleven no está dentro. Quizá porque las cifras que complementan su esfuerzo no son propiamente grandiosas como lo exige Cooperstown.

Smoltz es algo más que 3,000 abanicados. Es el único caso de un lanzador con más de 200 victorias (210) y más de 150 partidos salvados (154) en la historia, sin mencionar que tiene récord de 15-4 y 2.65, con 194 ponches en 207 innings en postemporada.

El único caso comparable con Smoltz es Dennis Eckersley, quien está en Cooperstown. “Eck” ponchó 604 bateadores menos que Smoltz (2,401) y ganó 13 juegos menos (171), sin mencionar que coleccionó 5-6 y 3.00, con 15 rescates en playoffs.

Eso sí, Eckersley salvó 236 partidos más que Smoltz, quien sin embargo, rescató 154 en 168 oportunidades. Smoltz estuvo cuatro años en el bullpen, Eckersley, 12. Smoltz tuvo récord personal sus 55 salvados en el 2002. “Eck” tuvo como máximo 51 en 1992.

Incluso, cuando fueron abridores, Smoltz coleccionó un registro de 24-8 y 2.94, con 276 ponches en 253.1 innings en 1996. Eso luce mejor que el 20-8 y 2.99 con 162 ponches en 268.1 episodios de Eckersley en 1978. Ambos ganaron un Cy Young.

Pero el punto no es decir que Smoltz fue mejor que Eckersley o viceversa, sino situar en perspectiva correcta la carrera de este formidable lanzador, que sin duda será escogencia segura para Cooperstown, tal como Eckersley entró en el 2004.

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