- El siniestro se produjo en una fábrica de colchones que no cumplía con normas de seguridad
Un incendio en una fábrica de Casablanca provocó ayer la muerte de 55 personas, debido a la ausencia de condiciones de protección y seguridad, según las primeras constataciones en el terreno de responsables del Ministerio del Trabajo de Marruecos. Los cuerpos de los muertos resultaron calcinados y la mayoría de las víctimas no han sido identificadas, indicaron las mismas fuentes.
El incendio se inició a las 10H00 GMT (4 de la madrugada, en Nicaragua) en una fábrica de cuatro pisos especializada en la fabricación de colchones, situada en el barrio Lisasfa, y se propagó rápidamente a causa de la naturaleza de los productos químicos. De unos 100 empleados de la fábrica Rosamor que estaban presentes, sólo 45 de ellos fueron rescatados por la protección civil, doce de ellos gravemente heridos.
“Las personas fallecidas murieron asfixiadas o calcinadas”, señaló un bombero a la prensa. Según los primeros elementos de la investigación, las causas del siniestro serían accidentales, indicó a la AFP una fuente de la seguridad.
El ministro del Interior marroquí, Chakib Benmussa, que se desplazó al lugar de los hechos, habló de “drama catastrófico” y precisó que la Fiscalía de Casablanca había pedido a la Policía Judicial investigar “las circunstancias del siniestro y examinar las condiciones de trabajo, para poder establecer las responsabilidades”.
Los bomberos y los socorristas tardaron más de tres horas en apagar totalmente el incendio. Una fuente de la seguridad informó que las ventanas estaban protegidas con vallas de hierro forjado, lo que también impidió a los empleados saltar del edificio. Tampoco había suficientes salidas de emergencia.
La fábrica se encuentra en un suburbio de Casablanca y no respeta las normas legales del trabajo en materia de seguridad y de derechos de los empleados, dijeron a la agencia EFE fuentes de la delegación del Ministerio del Trabajo. El propietario de la fábrica y su hijo, que era el gerente, serán interrogados, según la misma fuente. Las familias de las víctimas lloraban delante de la fábrica, según constató un fotógrafo de AFP.