- Carew, el maestro que dejó su lección de vida en el beis
[/doap_box]
Rod Carew sólo estuvo cinco días en Nicaragua, pero fue uno de los acontecimientos más importantes y productivos para el beisbol nicaragüense.
“Yo pensaba que era un tipo fachento”, eran los comentarios que se hacían en torno a la personalidad de esta leyenda del beisbol latino.
Pero su amabilidad se hizo notar desde que salió por la puerta VIP del aeropuerto internacional. Una sonrisa acompañaba su rostro, y un “Hola, cómo están”, más un “estoy contento de estar en Nicaragua”, se escucharon de una voz serena que transmitía seguridad y confianza, siendo accesible a los medios de comunicación.
Carew, el “artista del bate” vino a Nicaragua y no sólo impartió clínicas deportivas a los jóvenes jugadores del país, sino también nos dio algo más importante, una lección de vida y de que con trabajo se puede llegar a las metas propuestas.
¿Cómo una persona que nació en un tren pudo convertirse en uno de los mejores bates de todos los tiempos?
“Pienso que es aprovechando tu talento y no dejar escapar las oportunidades, hay que trabajar duro, muy duro”, fue la respuesta de Carew.
Ayer se fue a Estados Unidos y dijo que “siempre se sintió muy bien recibido” en todo lugar al que asistió y “contento porque notó mucho talento en el país”.
Antes de partir, Carew hasta tuvo tiempo de tomarse una foto con el chofer que lo llevó al aeropuerto. Siempre con esa sonrisa, con la misma alegría con la que apareció en aquella portada del Times de 1977, asimismo miró hacia la cámara y el cuadro quedó grabado para toda la vida.