Los presidentes de Honduras y Nicaragua acordaron ayer “concluir el proceso de delimitación del curso de la línea fronteriza” entre ambos países en el Caribe, cumpliendo con una sentencia de la Corte Internacional de Justicia.
El anunció lo hicieron los presidentes Manuel Zelaya, de Honduras y Daniel Ortega, de Nicaragua, al término de una reunión privada en Tegucigalpa para dialogar sobre temas de interés bilateral y regional.
En un comunicado conjunto suscrito por ambos gobernantes, subrayan que el clima de las relaciones entre los dos países está “en uno de los mejores momentos de su historia”.
Los presidentes instruyeron a sus ministros de Relaciones Exteriores para que concluyan “el proceso de delimitación del curso de la línea fronteriza tal como manda la Corte Internacional de Justicia” en su sentencia del 8 de octubre de 2007.
La sentencia definió los límites de Honduras y Nicaragua en el Caribe, que fueron motivo de conflicto desde mediados del decenio de los años ochenta del siglo pasado, cuando Tegucigalpa suscribió un tratado marítimo con Colombia.
Honduras y Nicaragua también acordaron reactivar en un plazo de 90 días la Comisión Binacional para tratar los asuntos de interés común.
Zelaya y Ortega coincidieron en que en América Latina y el Caribe hay un clima propicio para la integración regional .
Los presidentes también convinieron impulsar una cooperación mutua en materia de desastres naturales, protección del medio ambiente, combate al narcotráfico, seguridad alimentaria y reducción de la pobreza en la frontera común de sus países.
El Presidente de Nicaragua, en declaraciones a periodistas, destacó que el proyecto Petrocaribe, mediante el cual Venezuela abastece de combustibles a varios países amigos, con facilidades de pago y en el que se ha interesado Honduras, es de carácter “solidario”.