La antorcha olímpica fue cambiada de recorrido en San Francisco, para alejarla de los millares de manifestantes y espectadores que se congregaron el miércoles frente a la bahía con el fin de verla pasar.
En otro cambio de última hora, las autoridades anunciaron después de iniciado el recorrido que la ceremonia de clausura del relevo, programada frente a la bahía de San Francisco, fue cancelada y decidieron organizar otra en el aeropuerto internacional de la ciudad. Varios miles se habían congregado frente al mar para vitorear o abuchear el paso del fuego olímpico.
El alcalde Gavin Newsom dijo a The Associated Press que el súbito cambio se decidió ante la magnitud y la conducta de la masa de gente que se congregó frente al estadio de beisbol AT&T Park, escenario del inicio del recorrido.
Había “una concentración desproporcionada de gente al inicio del relevo”, dijo el alcalde en una entrevista telefónica mientras iba en la caravana que acompañaba la antorcha.
Durante la ceremonia del arranque, el primer relevista tomó la antorcha de un dispositivo llevado al escenario, la elevó sobre la cabeza y comenzó a correr por detrás del escenario hacia un almacén. Una escolta de motociclistas se puso en marcha, pero el corredor no fue visto por ningún lado.
Poco más tarde, las autoridades condujeron la antorcha por una ruta a kilómetro y medio de la bahía y la entregaron a dos corredores en un nuevo recorrido alejado de los manifestantes y de los medios de comunicación.
Menos de un hora antes de que comenzara el relevo, las autoridades de San Francisco redujeron casi a la mitad la ruta original de 10 kilómetros. La única escala de la antorcha en América del Norte atrajo a millares de manifestantes para aclamar o condenar a China durante el viaje internacional de la flama de Grecia a Beijing.
“Muchos tibetanos están siendo asesinados”, dijo Kunga Yeshi, de 18 años, de Salt Lake City. “Los chinos dijeron que cambiarían si recibían las olimpiadas, pero todavía no han cambiado”.
BROWN NO IRÁ A APERTURA
El primer ministro británico Gordon Brown, no asistirá a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, según confirmaron fuentes de Downing Street. Brown sólo asistirá a la ceremonia de clausura de las Olimpiadas.
Mientras tanto, la Casa Blanca reiteró el miércoles que el presidente George W. Bush asistirá a los Juegos, pero dejó abierta la posibilidad de que pudiera ausentarse de la ceremonia inaugural.