- Aumento de precios desespera a los pobres que asaltan Palacio Presidencial
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Miles de personas se manifestaron este martes por segundo día consecutivo contra el costo de vida en la capital de Haití y hubo un intento de asaltar el Palacio Presidencial. Los disturbios provocaron al menos ocho heridos de bala, según fuentes hospitalarias.
Desencadenadas la semana pasada tras una rápida subida de los precios de los alimentos, las protestas han dejado desde entonces cinco muertos y cerca de cuarenta heridos. “Las condiciones de vida son malas. Estamos cansados de escuchar promesas, queremos acciones rápidas”, resumió Wilson, un manifestante de 25 años.
Reunidos delante del Palacio Presidencial, los manifestantes lanzaron piedras contra el edificio protegido por policías. Hubo ráfagas de armas de fuego e incluso hubo choques que terminaron con los intentos de jóvenes por derribar las barreras de entrada al Palacio.
El presidente René Préval “solicitó a la Minustah (la misión de la ONU en Haití) reforzar el servicio de seguridad en los alrededores del Palacio Nacional”, dijo a la AFP la portavoz de la misión, Sophie Boutaud de la Combe.
Los Cascos Azules debieron recurrir a gases lacrimógenos y balas de goma cuando los manifestantes se hicieron muy apremiantes, constató un periodista de AFP.
Dos periodistas, un fotógrafo y un camarógrafo, fueron levemente heridos este martes por balas de caucho disparadas por los Cascos Azules brasileños, según fuentes médicas.
Otras cuatro personas heridas de bala ingresaron al servicio de urgencia del hospital público de Puerto Príncipe, según las mismas fuentes.
Los precios, que han aumentado en un promedio del 40 por ciento desde mediados del 2007, han provocado reacciones de violencia en varios lugares del mundo. Pero en ningún lugar se corre mayor riesgo de que atenten contra la democracia como en Haití, uno de los países más pobres del planeta.
“Me parece que hemos progresado en la estabilización del país, pero ese progreso es extremadamente frágil, se corre gran riesgo de que sea revertido y es mucho más frágil por el actual ambiente socio-económico”, destacó el enviado especial de la ONU, Hedi Annabi.
Durante meses, los haitianos han comparado el dolor de tener hambre a “comer Clorox” debido al ardor que sienten en el estómago. Los más desesperados han llegado a depender de un común paliativo de galletas de barro, aceite vegetal y sal.