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Su vehículo Van que utiliza para realizar trabajos de envíos de carga rápida en el Sur de la Florida, también lo emplea para colectar implementos deportivos nuevos o usados que estén en buen estado, para ser donados a niños de los barrios pobres de Managua, que no poseen los medios para hacer deportes.
Esta noble tarea la realiza el nicaragüense Róger Martínez, con el fin de contribuir a mantener a la niñez alejada del ocio, las adicciones y la delincuencia que a su criterio, se originan por la pobreza que viven países como Nicaragua.
Este nicaragüense, de aspecto fuerte y hablar sencillo, entiende la necesidad que tienen los niños para practicar el deporte, una actividad a la que los gobiernos no le prestan atención. Es de la firme convicción que el deporte es una manera de motivar a la niñez a tener aspiraciones para salir del círculo de la pobreza y no caer en el círculo de las adicciones. “En ellos —la niñez— está el porvenir del país y sin ellos no hay futuro. Tampoco Nicaragua tendrá futuro”, sostiene.
En su tiempo libre Martínez recolecta zapatos, bates, pelotas, cascos y uniformes deportivos. “A los niños les gusta jugar, hacer deporte, pero no tienen las facilidades. Me he tomado el tiempo para buscar implementos deportivos para poder llevar los medios para que practiquen el deporte”, dice.
Visita los cuadros deportivos, toca las puertas de sus amistades que le pueden ayudar en la loable labor que ha emprendido. Asegura que en Nicaragua le ayuda Julio Sánchez, jefe policial y entrenador del equipo Bóer de primera división. Mientras que en Miami, entre sus colaboradores están el doctor Jorge Matus, doctor César Hurtado, y el primer cónsul Rafael Ubilla, entre otros.
Martínez reside en Miami desde hace 25 años y asegura que los viajes que ha realizado a Nicaragua le han permitido ver de cerca las necesidades que tienen muchos niños. “Es triste ver que deambulan en las calles vagando y pidiendo, es necesario ayudarles a salir de la vagancia y una de las maneras es a través del deporte. Mi meta es poder ayudar a esas criaturas, quiero tener un campo deportivo donde ellos puedan acudir a jugar y estoy trabajando en eso”.
Martínez sostiene que de sus ingresos costea el traslado de la carga hacia Nicaragua, “doy un poco de lo que tengo para ayudar y en mis tiempos libres realizo la colecta de implementos deportivos, ya sean nuevos o usados, pero que se encuentren en buen estado”.
Martínez se propone viajar a Nicaragua durante la primera semana de abril para entregar las donaciones a Sánchez, y que sea él quien defina qué barrio será beneficiado en esta ocasión.