- Su trabajo era reparar helicópteros de ataque
Recuerdos y hermosas vivencias de su niñez acompañaron al nicaragüense César Ramón Espinoza Altamirano (27), quien formó parte del Ejército de los Estados Unidos, en la guerra contra Irak. Espinoza está de visita en Chinandega, su ciudad natal.
Se fue de Nicaragua cuando tenía siete años. Su familia emigró a Estados Unidos, país para el que voluntariamente se enlistó en el Ejército.
Espinoza recuerda que sus primeras tareas fueron en Alemania, cuando reparaba helicópteros de ataque que participaban en las estrategias allá en los frentes de batalla.
“Estuve desde 10 de febrero 2004 y regresé el nueve de febrero del 2005”, dijo al confirmar que recientemente terminó su contrato de seis años al servicio de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Espinoza volvió a ser entrenado para supervivencia en el desierto. Primero en Kuwait y al recordar su primer día en la guerra, señala que inició con una caminata de 36 horas desde la base militar hasta el norte de Irak.
Su trabajo consistía en rescatar flota aérea que derribaban los contrarios. “Si un avión se caía, había que restablecerlo. Esto implicaba que había que viajar para buscar las piezas con las cuales quedaba el aparato en óptimas condiciones”, relató.
El batallón de Primera División de Infantería era de 800 hombres y mujeres. Un cuarto de ese grupo eran latinos. “Tuve conocimiento de que había nicaragüenses, pero estaban en otros batallones. Al Ejército de Nicaragua no lo vi en ese tiempo, porque al principio sólo éramos tropas norteamericanas e ingleses y quizás Nicaragua llegó después”, afirmó.
EN SU CIUDAD NATAL
De visita en su ciudad natal, Espinoza tiene en mente recorrer las calles, casas y personas que dejó para irse en busca de su futuro.
Es recio, fuerte, sociable y prudente. Así lo encontramos en casa de su abuelita, Victoria Meza, a la que visita después de 20 años de haber partido.
“Me entrené en el Batallón de Primera División de Infantería y mis primeras misiones fueron en Alemania, donde reparaba helicópteros de ataque en desperfectos”, dijo con una mirada al vacío.
Su rostro no muestra emociones fuertes. “Se hacía lo que tenía que hacerse”, dijo sin detallar cuáles eran las tareas inmediatas en el campo de guerra, sitio al que perdió el miedo, pues dijo que su peor momento fue montarse al avión que lo conducía hacia la guerra.
Sus primos lo rodean. Le preguntan acerca de su vida en el Ejército y responde pausadamente y de forma reflexiva.
PENSABA EN LA FAMILIA
En la guerra, los soldados piensan en sus seres queridos todos los días y Espinoza no era la excepción. “Llamaba a mi casa casi todos los días. Mi madre me decía que no estaba solo”, recordó. Creo que lo más valioso de esa experiencia es saber que la familia es lo más valioso que tiene un ser humano, aún en las peores condiciones.
RESALTA A NICARAGUA
Espinoza Altamirano dice que Nicaragua es un país ejemplar. “Han pasado guerras, terremotos, maremotos, inundaciones y sequías”, dijo al hablar de su país, como una forma de destacar la fortaleza de la gente de la patria que lo vio nacer.
Espinoza llegó la noche del viernes a Chinandega. “Hay cambios. La entrada está bonita. La casa de mis abuelos no es de tierra, y al abrazar a mi abuelita me sentí bien. Ya era tiempo de volver y estar con ella”, dijo muy sonriente de verse entre tíos, primos, vecinos y amigos de su infancia.
Dice que en el Ejército aprendió que la comida no se debe desperdiciar. “Todo lo que pidás te lo tenés que comer. Uno no debe dejar nada en el plato. Entonces aprendí a servirme lo que me voy a comer”, transmite como consejo a sus primos, cuando compartió la mesa con ellos. A pesar de tantas vivencias, es un joven afable y con grandes esperanzas.
“Yo sé que el principal valor de cada ser humano es el respeto. El respeto a mi familia es lo que más aprecio. La familia siempre estuvo allí para mí, y mi mejor momento fue el regreso a casa”, precisó.
Espinoza está en casa y respaldado por sus padres, los nicaragüenses Juan Espinoza y Bernarda Altamirano, y sus cuatro hermanos residentes en Miami, Estados Unidos.