- Necesita US$400 mil para operacióny el cuido posoperatorio; nicas enMiami organizan cruzada de apoyo
El pequeño Marlon está a la espera de un trasplante de hígado para vivir. El infante padece de atresia biliar, una grave condición hepática que impide que el cuerpo elimine la bilis, provocando que esa sustancia actúe como un veneno y le ocasione cirrosis.
El pequeño Marlon Pastora Paiz tiene siete meses de edad.
Las autoridades del Hospital Jackson Memorial, de Miami, donde permanece el niño, han determinado esperar un donante joven para realizar el trasplante, lo que reduciría los riesgos en el proceso de adaptación y recuperación del menor con el nuevo órgano, según informó Marlon Pastora, padre del infante.
El niño permanece desde hace dos meses en una de las salas del Jackson Memorial, mientras sus padres con el apoyo de distintas organizaciones altruistas de esta ciudad de La Florida han batallado hasta lograr que el hospital accediera a realizar la cirugía sin haber reunido los casi 400 mil dólares, que es el costo de la intervención.
Pastora dijo que la última comunicación que ha recibido del especialista Tomoaki Kato, que hará el trasplante, es que esperan la donación de un hígado joven.
Los especialistas han determinado esperar porque actualmente el niño se encuentra estable de salud.
“No me han informado de una fecha específica”, dijo Pastora.
Añadió que el hospital cuenta con hígados adultos, pero prefieren hacer el trasplante de un hígado joven.
“Se ha contemplado que mi esposa sea una potencial donante (de una parte de su propio hígado) porque generalmente las madres son compatibles con sus hijos, pero sería la última opción, lo preferible es un hígado de otro menor”, indicó Pastora.
La atresia biliar es un problema crónico y progresivo que se manifiesta poco tiempo después del nacimiento. Los conductos dentro y fuera del hígado, denominados conductos biliares, normalmente permiten que la bilis drene en los intestinos y los riñones. La bilis ayuda en la digestión y lleva los productos de desecho desde el hígado hasta el intestino y los riñones para su excreción. En la atresia biliar, los conductos biliares que se encuentran dentro o fuera del hígado están bloqueados. Cuando la bilis no puede salir del hígado, el hígado se daña, lo cual afecta muchas funciones vitales del cuerpo.
“El niño se encuentra estable, le están poniendo suero y vitaminas, continúa alimentándose a través de sondas, el volumen del abdomen le ha bajado, ya no está tan inflamado como cuando ingresó al hospital, le están aplicando diuréticos para que pueda eliminar los niveles de agua del cuerpo”, manifestó Pastora.
Añadió que en medio de las complicaciones de salud que vive su hijo, se encuentra bien animado. “Está juguetón, ya sonríe, hay una mejoría en su aspecto, la atención médica que recibe está surtiendo efecto”.
Pastora es consciente de que lucha es dura, aún falta mucho camino por recorrer para salvar la vida del pequeño que se ha ganado el corazón de los ciudadanos de Miami.
Nora López, de la organización Nicaraguan Civic Task Force, invitó a la comunidad a continuar ayudando con donaciones para obtener los fondos que se requieren para el tratamiento poscirugía de Marlon. La familia del menor agradece el respaldo brindado.