- Pequeños negocios con serios obstáculos
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Un verdadero calvario es el que están viviendo inversionistas nacionales en el Centro Turístico de Granada, a orillas del Gran Lago Cocibolca, ya que autoridades de Turismo y de la Alcaldía de Granada les han puesto obstáculos para que operen.
Lipcia de Brenes es propietaria del negocio de kayak (lanchas unipersonales) Inuit Kayak, y desde el año pasado mantiene un disputa con autoridades de la Alcaldía de esa ciudad, encabezadas por Rosalía Castrillo Sevilla, y con la delegada del Instituto Nicaragüense de Turismo en Granada, Blanca Coronel Kautz.
“Hay intereses propios de la alcaldesa, ella nos ha estado hostigando al extremo que fuera del horario de oficina, en Semana Santa, nos mandaron a cerrar por una u otra razón”, indicó Lipcia de Brenes.
Agregó que a este hostigamiento se suma la delegada del Intur en Granada, quien le acusa de contaminar el lago, ya que no sólo se dedica al manejo de kayak sino también a su fabricación.
Es una acusación que la empresaria rechaza, y sostiene que el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) ya hizo una inspección en su fábrica. Dijo, por tanto, que la actividad no contamina el ambiente.
La delegada del Intur, Blanca Coronel, aseguró a LA PRENSA que si eso es así no hay ningún problema para que la empresa continúe operando, pero rechazó las acusaciones de hostigamiento a ese pequeño negocio, que durante la Semana Santa fue uno de los más visitados, según indicó Lipcia de Brenes, quien aseguró que el Intur más bien se ha convertido en un freno para la inversión.
Agregó que ante esa situación envió una carta al presidente del Intur, Mario Salinas, explicando el problema.
En la misma expuso que la delegada de Turismo “se ha encargado de difamarnos y obstruir el proceso de desarrollo turístico que mi familia, con mucho orgullo, hemos estado desarrollando, un proyecto de parque de juegos acuáticos que consta de renta de kayak, lanchas acuáticas, bananas (lancha para cinco personas), lanchas choconas, entre otros juegos y servicios de bar y restaurante”.
Coronel sostiene que si el Marena dice, respecto a esta empresa, que no hay contaminación “pues no hay problema”, aunque insiste en que en lo personal sí hay contaminación por el uso del compresor que esparce la fibra de vidrio por el lugar.
En esta empresa, según Lipcia de Brenes, han invertido 150 mil dólares en la compra de los kayak, lanchas e infraestructura.