Cierta sorpresa causó la semana pasada la posibilidad que el púgil nicaragüense Román “Chocolatito” González no pelee con el japonés Yutaka Niida, en junio de este año, como estaba previsto.
Información brindada por los manejadores de González indica que desde Japón les propusieron atrasar la pelea titular para finales de este año, debido a la preocupación que causó la última victoria del prospecto pinolero sobre el mexicano Javier Maravilla Murillo, a quien tumbó en siete ocasiones, pero paradójicamente contra quien enfrentó problemas de preparación y técnicos en el ring.
La noticia muestra el interés que tiene el promotor Akihiko Honda, presidente de la poderosa empresa Teiken Promotions, de permitirle a González llegar en las mejores condiciones físicas y técnicas a su pelea de título mundial.
Honda ha visto en González a una potencial estrella del boxeo internacional y con él tiene a un peleador que podría dominar las divisiones inferiores.
Ciertamente, la preocupación es válida. Sin embargo, considero que el “Chocolatito” es un peleador que ya está listo para las grandes empresas.
Tiene el talento, tiene las condiciones y el potencial necesario para imponerse a Yutaka Niida, un campeón mínimo de la AMB que ha realizado siete defensas de su corona.
Es cierto que Niida es peligroso, pero no hay que subestimar a González, un peleador que simplemente necesita concentrarse en su preparación para volver a su máximo nivel de rendimiento.
Con apenas 20 años encima, el “Chocolatito” está propenso a las distracciones y ha sido afectado últimamente por problemas familiares que no vienen al caso mencionar.
Pero el boxeo es lo suyo. Su futuro está en esa pelea con el japonés Niida, y lo bueno que él mismo entiende la gran responsabilidad que tiene no por aquel cuento trillado de por la Patria, sino por su futuro y su familia, que son lo principal en su vida en este momento.
Desde hace un par de semanas, el “Chocolatito” está reconcentrado, preparándose para esa posible pelea con Niida en el mes de junio.