- Los misteriosos pergaminos fueron hallados por casualidad hace medio siglo en cuevas de la región de este lago salado, pero su estudio puede llevar a comprender mejor la práctica del judaísmo hace dos mil años y los orígenes del cristianismo
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Ver GalerÍa de Fotos > JERUSALÉN/Especial para LA PRENSAFotos: Alberto L. Alemán
Hace ya sesenta años el recorrido de un grupo de beduinos por las zonas aledañas al Mar Muerto concluyó con un hallazgo clave en el conocimiento de los orígenes del judaísmo y el cristianismo.
Once grutas de la zona habían servido de resguardo a cerca de 950 manuscritos con textos en hebreo y arameo por más de dos mil doscientos años. Se trata de los Rollos del Mar Muerto, los cuales, según su curador, Adolfo Roitman, constituyen el descubrimiento arqueológico más importante del siglo XX.
La casualidad llevó a dos pastores en el año 1947 a la región conocida como “el paraje en ruinas” o las ruinas de Qumran; estaban tras la pista de un grupo de cabras extraviadas y en su lugar dieron con el paradero de los pergaminos bíblicos más antiguos, localizados hasta el momento. Se inició entonces un período oscuro en la historia de estos escritos que pasaron de mano en mano entre negociaciones y ventas. El trayecto exacto se desconoce. Esta indefinición marca el primer umbral de dudas en torno a la autenticidad de los manuscritos.
¿CÓMO FUERON A DAR A LAS CUEVAS?
Sobre el cómo fueron a parar los pergaminos a las cavernas, Adolfo Roitman afirma que pudieron haber sido escondidos con la intención de resguardarlos en un momento de peligro. Al respecto aclara que aunque son detalles históricos que nunca podrán conocerse con exactitud, no sería extraño analizarlo como un gesto que se ha repetido en múltiples ocasiones a lo largo de la historia.
Finalmente, los antiguos escritos producidos ochenta por ciento en cuero de animales y veinte por ciento en papiro, pasaron a formar parte de un museo especial de la Universidad Hebrea, llamado Santuario del Libro y desde 1994 son objeto del análisis de Roitman. Dos mil años de antigüedad se resguardan en una biblioteca que permite dar una mirada más completa a lo que este rabino, antropólogo e historiador, denomina como un momento clave en la historia de Occidente, en el que confluyen la cultura griega y la judía, al tiempo que se cruza el movimiento rabínico con el cristianismo.
Roitman afirma que “dado que el cristianismo, el judaísmo y la cultura griega son las tres bases de Occidente, queda claro que los Rollos del Mar Muerto son significativos para comprender la naturaleza de la historia de Occidente y sus orígenes, al afectar sus dos religiones ejes”. Profundiza al afirmar que toca con mayor énfasis las raíces del cristianismo, pues a su juicio “si los rollos arrojan luz sobre los judíos de la época, necesariamente dan luz también sobre los cristianos como judíos de hace dos mil años”.
Los pergaminos del Mar Muerto fueron escritos aproximadamente mil años antes que el Antiguo Testamento y cuentan la historia de la comunidad de Qumran, una secta de origen judío llamada los esenios, que vivía bajo reglas y preceptos muy similares a los predicados por Jesús. Entre sus creencias destacaban la humildad, la caridad, el amor a Dios y al prójimo y la llegada de un Mesías.
Los analistas de estos añejos escritos aseguran que Juan Bautista, quien tuvo una importante influencia en Jesús, perteneció a este grupo, versión que cobra fuerza en los Evangelios, cuando refieren que el personaje bíblico pasó un tiempo considerable en el desierto, al parecer en la misma zona donde se ubicaban los esenios.
Roitman se adentra en el tema al afirmar que “la idea formada del pasado de ambas religiones estaba en función de las anteojeras que las jerarquías religiosas normativas se habían formado de su pasado”, una etapa que llegó a su fin tras el histórico hallazgo.
Roitman concluye diciendo que la gran tragedia al analizar la vida de Jesús es que les cuesta, tanto a judíos como a cristianos, reconocer su judeidad. “A los judíos les cuesta reconocer que Jesús fue judío porque él se convirtió en la piedra angular de la religión y civilización cristiana que en muchos momentos de la historia persiguió a los judíos. Y a los cristianos les cuesta reconocer la judeidad de Jesús porque en última instancia el cristianismo se escindió del judaísmo y en su proceso de identidad recalca las diferencias y no recuerda lo que tienen en común”, dice.
Los Rollos del Mar Muerto aún constituyen un secreto por descifrar y prometen seguir llenando de significados y nuevos sentidos la historia de las religiones, base de la cultura occidental. En opinión del curador de estos pergaminos que permitieron la perdurabilidad de un trozo de pasado clave para comprender el origen de nuestros pueblos , “la búsqueda de sentido que emprende el hombre de hoy al estudiar estos manuscritos es un poco conocernos nosotros mismos, ya que mientras el hombre siga siendo hombre sus problemas básicos van a ser siempre los mismos”.
(*) Osmary Hernández es periodista de Canal I, una estación privada de televisión en Venezuela.