- Tenía más de 20 años de no funcionar
El reloj de la catedral San Juan de Jinotega, que fue comprado por monseñor Rubén Baltodano y Alfaro en la entonces República Federal de Alemania en 1962 y que costó 4 mil 400 dólares, según factura que se conserva en la casa cural, volverá a dar la hora, pues el leonés Alejandro Dávila Mayorga lo está reparando.
Mayorga describe este reloj como “una estructura impresionante” y tenía más de 20 años de no funcionar, su reparación cuesta 5 mil dólares y su reactivación es posible gracias a la gestión del ex párroco de la catedral, Francisco Blandón Meza.
El padre Blandón, salió del país el pasado 13 de marzo para trabajar un año en una iglesia de San Francisco, Estados Unidos.
El dinero para la reparación de este reloj fue obtenido gracias al aporte de varias personas.
NO HAY OTRO SIMILAR
“Yo en el país no he visto otro similar y lo más importante es que funciona por gravedad, es decir, sin electricidad, sin motores o combustible; cuatro cilindros de 500 libras cada uno, halados por un cable de acero balancean el peso y trabaja con un corazón que es un péndulo”, afirmó el ingeniero Mayorga.