Los aliados de línea dura del presidente Mahmud Ahmadineyad llevaban ventaja en las elecciones parlamentarias de Irán, celebradas el viernes, según los resultados preliminares de ayer sábado.
Los reformistas, por su parte, se esforzaban por crear un bloque minoritario efectivo después que un elevado número de sus candidatos, muchos de los cuales apoyan mejores relaciones con Occidente, fueron impedidos de participar.
El ministro iraní del Interior, Mustafá Burmohamadi, confirmó a los periodistas que los tradicionalistas han ganado “más del 71 por ciento de los escaños”, y que los demás grupos políticos han ocupado el 29 por ciento restante.
El ministro no especificó cuántos escaños exactamente han conseguido los conservadores, que concurrieron a las elecciones bajo dos listas diferentes, una de ellas la que incluye a los partidarios del Presidente del país, el ultraconservador Ahmadineyad.
Las corrientes conservadoras iraníes han obtenido la mayoría de los 290 escaños del “Majlis” o Parlamento, según los resultados parciales de las elecciones celebradas el viernes en Irán.
Varias formaciones reformistas han denunciado que las autoridades no permitieron a centenares de sus representantes estar presentes en los colegios electorales durante la votación, lo que admitió el ministro pero dijo que “es algo normal y no afecta”.
“Hemos recibido algunas quejas (..) pero esto no afecta el proceso electoral, ya que a los colegios acudieron (otros) representantes de los tradicionalistas y de los reformistas”, dijo Burmohamadi.
Burmohamadi y otras numerosas autoridades iraníes han elogiado la participación en los comicios del 65 por ciento de los más de 43 millones de iraníes con derecho a voto, algo que el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, interpretó como un apoyo al sistema islámico.