- Granada el mejor equipo infantil
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La selección de Nandaime, representativa de Granada, le propinó una derrota de 5-2 a Puerto Cabezas en el juego final y se coronó ayer en el XXVIII Campeonato Nacional de Beisbol Infantil AA, que concluyó en esta ciudad.
La escuadra granadina anotó su primera carrera en la cuarta entrada, con doble de Freddy Acosta y sencillo de Harold Morales ante los anfitriones, el equipo de Puerto Cabezas que peleó hasta el ultimo inning, pero fue víctima del certero pitcheo de Nelson Jarquín quien sólo cedió dos boletos, cuatro hits y recetó 7 ponches.
El Granada anotó tres en el sexto, gracias a un doblete del emergente Horacio Navas y error del jardín derecho Horby Garth, de Puerto Cabezas, le dio la victoria a los tiburoncitos.
Por Nandaime ganó Nelson Jarquín, quien tiró juego completo y mantuvo en dos carreras al equipo anfitrión.
El lanzador de Puerto Cabezas, Herzony Castellón, lanzó una buena pelota, pero no tuvo el respaldo necesario de sus compañeritos que un poco nerviosos eran dominados por el fuerte picheo de Granada.
Ahora los granadinos son los campeones nacionales del 2008, desplazando a los rivenses que conquistaron el título el año pasado en el Valle de Sébaco, que será la próxima sede nacional en la categoría Infantil AA.
LEÓN TERCER LUGAR
No hay que quitarle el mérito a los melenuditos, que con ese juego contagioso de agresividad lograron opacar al mejor pitcher infantil de Nicaragua, Bayardo Morales, de Palacagüina, quien no permitía carreras y es dueño de uno de los tres “no hitter” que lanzó el picheo de Madriz.
Los norteñitos se conformaron con el cuarto lugar, nadie se lo podía creer pues venían de una etapa regular espectacular en su pitcheo, pero la ofensiva no les funcionó, cayendo 2-1.
Hay que destacar las siete sólidas entradas lanzadas por el niño Bayardo Morales, que a pesar de la derrota mantuvo un bonito duelo de picheo con el leonés Anthony Manzanares, más el relevo oportuno de Andy Duarte que se alzó con la victoria.
PORTEÑOS AGRADECIDOS
Con lágrimas en los rostros, centenares de fanáticos que se aglomeraron en el parque Ernesto Hooker, brindaron la despedida a los equipos de Madriz, León y Granada.
La emoción era tan grande que los porteños no se movieron de sus lugares y presenciaron el acto de clausura que estuvo lleno de alegría y tristeza.