- Tras la muerte de cabecillas de la Yihad islámica
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La calma que reinaba desde hace una semana en la franja de Gaza se hizo añicos ayer, cuando se reanudaron los disparos de cohetes hacia el territorio israelí en respuesta a la muerte de cinco activistas palestinos en diferentes operaciones militares en Cisjordania.
Al mismo tiempo y en represalia a estos nuevos disparos desde Gaza, el ejército hebreo bombardeó una zona del norte de la franja.
El miércoles, tres activistas del grupo radical Yihad Islámica, entre ellos uno de sus líderes militares, Mohammad Chahada, fallecieron durante una operación de las fuerzas especiales israelíes en Belén (Cisjordania).
En el ataque también murió Ahmad Al Balbul, de 48 años, dirigente de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, grupo armado vinculado al partido Fatah, al que pertenece el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas.
La respuesta palestina no se hizo esperar.
Las brigadas Al Qods (Jerusalén, en árabe), brazo armado de la Yihad Islámica, reivindicaron los lanzamientos durante la noche del miércoles al jueves de una docena de cohetes hacia el sur de Israel, cerca de la ciudad de Sderot, fronteriza con la franja de Gaza.
“Dos de estos cohetes explotaron en Sderot y provocaron daños en un edificio, sin que hubiera que lamentar heridos”, confirmó un portavoz del ejército israelí.
Acto seguido, la aviación israelí bombardeó por primera vez desde hace una semana una zona del norte de la franja. “El bombardeo tenía por blanco un lanzador de cohetes”, indicó a la AFP un portavoz militar.
Según fuentes médicas palestinas, el ataque no provocó víctimas.
Daud Chihab, portavoz de la Yihad Islámica en Gaza, consideró que su grupo y “los otros movimientos de resistencia tienen derecho a responder en cualquier momento a los asesinatos”.
“Lo que hicieron nuestros enemigos traba las conversaciones para una tregua”, declaró en un momento en que Egipto estaba actuando de mediador para lograr un alto el fuego entre las partes. “Israel es el único responsable de las consecuencias de esta guerra y de esta escalada”, agregó.
ARRECIAN ATAQUES VERBALES
Por su parte, Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamas, movimiento radical islámico que desde el pasado junio controla totalmente la franja de Gaza, consideró que el ataque israelí abre “una peligrosa escalada” de violencia.
“En medio de estos crímenes, el alto el fuego no tiene sentido. Hamas confirma que cualquier tregua debe ser global, debe incluir a Cisjordania y a la franja de Gaza. Este crimen exige una respuesta de la resistencia”, declaró el portavoz.
En una declaración de una virulencia rara, un portavoz de la Autoridad Palestina declaró que la “resistencia” para poner fin a la ocupación israelí continuará “hasta establecer un Estado con Jerusalén como capital” y responsabilizó al Estado hebreo de las “consecuencias de sus crímenes”.
“Estos crímenes bárbaros descubren el verdadero rostro de Israel, que habla falsamente de paz y de seguridad al tiempo que comete asesinatos y ejecuciones contra nuestro pueblo”, agregó el comunicado.
Por su parte, Hamas acusó en un comunicado a Israel de prepararse para lanzar “una nueva agresión a Gaza” y prometió “una respuesta violenta” a esa ofensiva.
Desde el 8 de marzo, Israel y los palestinos respetaban una tregua tácita.