El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) tomó distancia ayer del Movimiento Vamos con Eduardo, en la Asamblea Nacional, en lo relativo a la elección este año de ocho magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
El jefe de bancada del PLC, Maximino Rodríguez y el primer vicepresidente de la organización, Wilfredo Navarro, dijeron que en un acuerdo electoral firmado el tres de marzo no está incluida una agenda consensuada con el Movimiento Vamos con Eduardo, que tiene 17 diputados.
Las declaraciones de los personeros del PLC dejan en entredicho un posible consenso entre liberales para elegir en junio y en septiembre a ocho magistrados judiciales que ven finalizar sus períodos: Los liberales Nubia Ortega, Manuel Martínez, Ramón Chavarría y Edgard Navas; y los sandinistas Francisco Rosales, Marvin Aguilar, Yadira Centeno y Ligia Molina.
La jefa de la bancada Democrática Nicaragüense (antes ALN), María Eugenia Sequeira, y Adolfo Martínez Cole, advirtieron que en el parlamento deben existir consensos y que eso ya fue acordado.
Ambos diputados recurrieron al punto 2.3 del acuerdo del tres marzo, que dice: “Las bancadas PLC y Democrática Nicaragüense ante la Asamblea Nacional conformarán una agenda legislativa común fundada en los principios del liberalismo y la búsqueda del bienestar de la nación”.
Pero en el caso de la elección de los ocho magistrados judiciales, el PLC tiene sus criterios.
Navarro ya habla de reelegir a los cuatro liberales: Ortega, Martínez, Chavarría y Navas.
“Desde mi punto de vista, yo estaría apoyando, sin meterme a una discusión, la reelección de los magistrados democráticos, los otros no sé”, dijo Navarro.
Rodríguez indicó que el PLC no ha decidido nada en torno a si deben o no consensuar con la bancada Democrática Nicaragüense los nombres de los magistrados, que serán electos en junio y septiembre.
“Ese es un punto muy importante, creo que el PLC tendrá que llamar a las autoridades del CEN y a los diputados, para conocer de este tema y ver cuál va a ser la metodología a seguir”, sostuvo Rodríguez.
Sequeira mantuvo que el acuerdo electoral debe extenderse al Legislativo.
“De nada serviría que nos juntemos en el territorio, si no nos juntamos en la parte legislativa, porque el esfuerzo de una gran unidad de fuerzas opositoras en Nicaragua no es sólo ganar más alcaldías, sino ganar más posiciones de ventaja que permitan detener la instauración de un FSLN y eso se gana en el parlamento”, explicó Sequeira.