- Nicaragua y su posibilidad de revertir revés ante las Antillas
Será triunfar o caer al abismo
Cuarenta días en Brasil parecieron no ser suficientes para corregir las debilidades que comúnmente persisten en la Selección Nacional de Futbol.
Lo que sí fue notorio es el desarrollo táctico y físico de los jugadores, principalmente la velocidad por la que se movían por las bandas. El combinado azul y blanco ha adquirido un buen juego colectivo, de organización, toque de balón y de un carácter ofensivo.
Pero todo el “juego bonito” que demostraron en la cancha ante Antillas Holandesas no se logró culminar en lo esencial, el gol. Un fatal error defensivo les dio la oportunidad de anotar a los antillanos y estos definieron a la primera oportunidad.
La presión ofensiva de Nicaragua no logró conciliar una idea clara de cómo perforar el marco protegido por Wencho Farrel, los insistentes centros aéreos que realizaba la tropa nacional eran inútiles frente a la altura de los centrales defensivos de Antillas.
Hasta este punto sería cuestionable, qué tanto se practicó la estrategia de ataque y posibles opciones para llegar de otra forma que no fuera por la vía aérea.
Aunque el nivel de Nicaragua fue superior, Antillas apostó por mantener una fuerte línea defensiva. Las oportunidades del conjunto pinolero fueron claras, pero las individualidades y falta de definición de algunos jugadores no permitieron marcar.
AÚN HAY TIEMPO
Pese a las fallas que aún hay tiempo de corregir, Nicaragua puede tener oportunidades para revertir el marcador en el segundo choque ante Antillas, el 26 de marzo en Curazao.
El entrenador Leen Looyen debe estar claro que el 1-0 no es un marcador tan ventajoso para Antillas, por lo cual se dará a la tarea de acoplar todos los elementos profesionales que tiene en el plantel para que presenten un mejor juego colectivo, algo que no se reflejó en el partido de ida.
Para esto, Looyen tiene casi un mes para proporcionar ese aclamado juego creativo que trata de darle a los antillanos. Mientras Looyen adapta la creatividad a sus jugadores para que presenten un mejor trabajo en la estrategia de juego, Nicaragua, al mando de Mauricio Cruz, deberá reforzar las áreas débiles que presentó ante su adversario, si es que desea continuar con vida en la eliminatoria.
REORGANIZAR LA DEFENSA
Fue obvio el nerviosismo de la línea de fondo de la Selección Nacional ante Antillas. Un descuido de Eustace Martin al pasar equívocamente a Mario Gastón dio la posibilidad que Robin Nelisse de interceptarlo y habilitar a Anton Jogsma para definir el gol. Cruz deberá reorganizar el sector defensivo. Para ello deberá llamar a centrales más fuertes y seguros para cubrir este sector.
Carlos Alonso puede acompañarse con Martín, German Mejía y quizás Marvin Molina, dos jóvenes que poseen velocidad y sobre todo seguridad al maniobrar el balón frente al adversario.
Hay que eliminar el INDIVIDUALISMO
El querer hacer una jugada individual no es que sea malo, el problema surge cuando no se define y para aumentar la gravedad no se habilita al compañero que se encuentra más próximo para anotar el gol.
Los punteros de la selección, en especial Wilber Sánchez, no tuvo la concepción clara de que debía acompañarse con Ricardo Vega en el ataque. Sánchez optaba por disparar, pero de manera titubeante y sin darle una buena colocación al balón que nunca pasó cerca del marco contrario.
Cuando existe un esfuerzo desde la defensa hacia el medio sector, se espera que la jugada culmine en gol, pero el esfuerzo se viene abajo cuando son uno o dos jugadores quienes tratan de figurar.
La capacidad de definir a la primera oportunidad se adquiere con entrenamiento constante, técnica y seguridad, pero estas son habilidades que hacen falta perfeccionar en los punteros nicas, incluyendo al nuevo puntero Emilio Palacios.
MAYOR MOVILIDAD AL BALÓN EN EL SECTOR MEDIO
En el sistema de juego (4-2-4) que Mauricio Cruz goza de mucha creatividad y carácter ofensivo, pero el problema no radica en el sistema, si no que debe trabajarse a la velocidad que requiere ser trabajada la estrategia.
En el segundo tiempo en el partido ante Antillas, el medio sector durmió mucho el balón, pensando lentamente cómo proyectar la jugada. El futbol radica de pensamientos rápidos, que consta de segundos y maniobrarse a la misma velocidad con la que se piensa. El mediocampo nica mostró capacidad, pero debe mantener esa velocidad física junto a la velocidad mental. Toque y pase al instante para proyectar la jugada hacia el sector de ataque.
CENTRALES OFENSIVOS Y CREAR MÁS IDEAS DE ATAQUE
Es necesario delanteros que puedan apoyar en los ataques aéreos. Luchar con centrales defensivos mucho más altos, corta un camino ofensivo. Cruz convocó a Emilio Palacios, quizás el único puntero que tiene experiencia y capacidad para desempeñar la función del ataque a balón aéreo y lo ha demostrado en competencias internacionales.
Por otro lado, Cruz deberá pensar en otras posibilidades de contraatacar al rival. La Selección debe agotar y practicar diversas formas de perforar el marco antillano, principalmente a las jugadas a balón parado y tiros de esquina que pueden hacerse a doble toque y disparar con mayor precisión y fuerza hacia el marco del adversario.