- Juárez parqueado en Chinandega
[/doap_box]
El tiempo está alcanzando a William Juárez, quien en dos meses arriba a los 27 años y ya no es una promesa del juego. A estas alturas, está obligado a aferrarse duro a cada oportunidad si de verdad desea llegar a las Grandes Ligas.
Después de lanzar en Doble A y Triple A durante las últimas cuatro temporadas con Arizona y Los Ángeles, Juárez finalizó el 2007 convertido en un agente libre que decidió lanzar en Nicaragua, desechando la posibilidad de lanzar en Venezuela o República Dominicana, según se conoció en su momento.
De cualquier forma, el scout Robert Rowley, de los Padres de San Diego, lo observó por recomendación de Elvin Jarquín, el scout de esta organización en Nicaragua, y acordaron enviar al chinandegano a México para jugar con los Diablos Rojos o alguna de sus filiales, para seguirlo de cerca y eventualmente firmado para volver a la Triple A de los Estados Unidos.
Sin embargo, en México quedaron esperando al nica, que debía estar allá desde el 17 de febrero, provocando que el dueño de los Diablos Rojos, el señor Roberto Mansur, le dijera al agente nicaragüense de peloteros, Evelio Areas Gómez, que quedaba fuera de sus planes. Mansur le dijo a Areas que trató de comunicarse varias veces con Juárez, quien jamás respondió.
APELLIDO EQUIVOCADO
LA PRENSA se comunicó vía telefónica con William Juárez, quien dijo que hubo un error en los documentos que le enviaron los Diablos Rojos para tramitar la visa mexicana.
“Me pusieron Suárez en lugar de Juárez en los papeles, entonces el gerente de los Diablos Rojos, el señor Álvaro Solís, me quedó de enviar nuevamente la documentación y todavía la estoy esperando”, argumentó el chinandegano.
“Luego me mandaron una carta que no es suficiente soporte para ir a la embajada. He llamado casi diario a México para que me completen la documentación. Ellos saben que tengo interés de viajar”, aseguró Juárez.