El Oscar de Whitaker

Forest Whitaker personifica a un turista norteamericano en la película Vantage Point, que por casualidad termina filmando con su propia cámara todos los detalles de un ataque terrorista en la españolísima Plaza Mayor de Salamanca Con la entrega del Oscar a la vuelta de la esquina, todavía quedan los frescos recuerdos cuando el año pasado […]

  • Forest Whitaker personifica a un turista norteamericano en la película Vantage Point, que por casualidad termina filmando con su propia cámara todos los detalles de un ataque terrorista en la españolísima Plaza Mayor de Salamanca

Con la entrega del Oscar a la vuelta de la esquina, todavía quedan los frescos recuerdos cuando el año pasado le entregaron el premio como Mejor Actor a Forest Whitaker. Había ganado interpretando al dictador Presidente de Uganda, Idi Amin en la película El Ultimo Rey de Escocia.

Y siguiendo la tradición, esta vez le tocará el turno de entregar el Oscar a la Mejor Actriz, con el lujo de ser el primero en felicitar a la gran ganadora, reviviendo la gloria que él mismo palpó apenas un año atrás.

El tiempo pasa pero la felicidad de haber ganado semejante premio todavía se nota, con solo mencionar el tema, cuando lo entrevistamos en el Hotel Casa del Mar de Santa Mónica, muy cerca del Teatro Kodak de Hollywood.

¿Cómo recuerda la gran noche del Oscar, ahora que pasó casi un año?

Recuerdo muy bien aquella noche del Oscar. Nunca antes se lo comenté a nadie pero me acuerdo que se me rompió el botón del traje y fui atrás del escenario, tratando de cocérmelo yo solo. (Empieza a reír) Y ahí pensé: “Estoy en la entrega del Oscar, deben tener a alguien para este tipo de cosas”. Todos se portaron muy bien conmigo.

¿Y qué se le cruzó por la mente en el momento exacto en que abrieron el sobre y dijeron su nombre?

Fue una carga de electricidad. No pensé en nada. Fue… un sentimiento muy profundo. Sentí como si todo estuviera explotando alrededor mío.

¿El Oscar no le cambió la vida? ¿No lo afectó en lo más mínimo?

No me afectó en el modo en que yo tomo las decisiones o las películas que elijo. Como actor, no pienso demasiado. Pero claro que llegan más oportunidades para hacer proyectos y pienso que probablemente el mayor cambio haya sido la posibilidad de que me tomen en cuenta como un elemento para una película donde, al principio del proceso, logren que se concrete. Creo que hay más de eso que antes, a lo mejor. Yo hago mucho cine independiente, tiendo a hacer lo que siento, aunque haya un director que debuta en cine, aunque sea una película de dos millones de dólares, a lo mejor la hago.

¿Dónde guarda el Oscar?

En un estante que hay en la escalera de mi casa. Es un lugar privado, por donde baja mi familia. No lo ve la gente cuando entra.

Por el mismo personaje, recibió nada menos que 23 premios. ¿Los guarda todos en el mismo lugar? ¿Tiene tantos escalones?

(Riendo) Sí, tengo bastantes premios ahí. Es pura historia, como el del Festival de Cannes, todos esos hermosos premios que tuve, los puse ahí. Claro que mi esposa después se encarga de moverlos a otro lado, así que sigo sus pasos (vuelve a reír). Todo para mí fue un proceso, porque lo veía como algo problemático. No tiendo a colgar cosas que hice. En mi casa no hay carteles de mis películas ni fotos. Y la mayoría de esos premios antes quedaban usualmente en la casa de huéspedes. Todo el año fue un proceso de aceptación. Aprendí mucho sobre mí porque traté de darme cuenta de la razón por la cual no podía ver lo que yo estaba haciendo, lo que había hecho.

¿Ya tenía algún plan B si la huelga de guionistas llegaba a arruinar la noche del Oscar?

No. Ya me habían dicho que la huelga probablemente iba a terminar rápido.

¿Qué hubiese pasado entonces si la huelga no se hubiera terminado?

Seguramente hubiese visto la ceremonia, igual. Estoy aprendiendo, estoy aprendiendo a celebrar. Mi esposa celebra todo (ríe), así que definitivamente hubiese organizado alguna cena con buenos tragos. Los chicos van a tener su propia fiesta durante la entrega. Nosotros celebramos hasta cuando hay un cambio de estación, así que definitivamente habrá algo. Mi esposa es muy buena en eso. Me enseñó mucho y en ese sentido me ayudó.

¿Quién cree que vaya a ganar entre las nominadas que recibirán el Oscar de sus propias manos? ¿Cate Blanchett, Julie Christie, Marion Cotillard, Laura Linney or Ellen Page?

Ah, no puedo decirlo. No lo sé.

¡Vamos!

Todas tuvieron interpretaciones grandiosas. No es justo. ¿Cómo se supone que vaya a leer el nombre del sobre después? No sería justo que yo dijera algo así.

¿No vota entre todas las nominaciones?

Sí, yo voto.

Por eso, nos encantaría saber sobre su propio voto.

Si alguien que yo no digo, llega a ganar o incluso pierde, después que lo diga, van a subir sabiendo lo que yo voté. (No puede parar de reír). No puedo.

¿Cuál es el momento más inusual que recuerda haber ‘sufrido’ con algún admirador?

Todos son diferentes. Pero es difícil cuando estoy en el cuarto de baño y alguien me pasa algo para que le firme (un autógrafo).

¿De verdad?

Ese tipo de cosas son muy bravas. Te voy a ser honesto. El momento más difícil pienso que es cuando estoy en una crisis emocional en mi propia vida. Digamos que mi hijo está llorando, en medio de un problema y una persona se cruza o pasa por encima del chico. O cuando tengo una típica discusión con mi esposa y la gente toma una foto. Eso es mucho más bravo, no porque tomen una foto sino porque es un momento donde trato de conectarme en mi propia vida. Pero en general, la gente se porta muy bien conmigo.

¿No lo reconocen mucho más desde el Oscar? ¿Hay algún lugar en el mundo donde pueda tomarse vacaciones sin que sea reconocido?

Un poco en Cuba, puede ser. En algunos lugares, sí.

¿Qué suele hacer cuando está de vacaciones, como turista?

Si estoy con mi familia, vamos a la playa porque les encanta. Siempre vamos de vacaciones cerca de alguna playa. Pero si estoy solo, probablemente visito más el lugar o voy a las catedrales.

¿Cuál fue el último viaje de vacaciones?

México. Ahí visité varias iglesias, las pirámides y lugares así. Mi familia no vino a la Ciudad de México porque yo estaba filmando la película Vantage Point. Nos encontramos recién después, en Puerto Vallarta, para disfrutar la playa.

La película ‘Vantage Point’ transcurre en la Plaza Mayor de Salamanca pero en realidad la rodaron en México. ¿Nunca estuvo en España entonces?

No, nunca estuve por allá. Pero vamos a estar en Salamanca para el estreno mundial de la película.

¿Se preparó en alguna forma particular para el personaje de la película?

Lo que me gustó del rol es que no precisaba el estilo de investigación que normalmente hago. Quería ver cómo reaccionaba normalmente, porque me parece que es un tipo que se ve en medio de una situación donde reacciona por lo que filma, por lo que pasa. No tiene ninguna historia, más allá de ser un contador que tiene familia, esposa e hijos. No forma parte de ninguna teoría conspiradora.

¿Ni siquiera se entrenó para tantas corridas?

No, porque tampoco sabía que iba a correr tanto.

¿Perdió peso?

Ya había perdido bastante peso trabajando en la serie de TV The Shield porque lo tomé como una elección para el personaje. Les dije que cada semana iba a tener más y más hambre, que iba a estar más y más flaco.

¿Cuánto peso perdió?

Creo que terminé pesando 208 libras en un momento. A lo mejor perdí 60 ó 70 libras pero a lo largo de un tiempo. Fue más fácil al principio pero después se tornó cada vez más difícil. Estaban todos bastante asombrados porque los actores siempre dicen algo así y a mí no me creyeron. Y después, lentamente se dieron cuenta de que tenían que agregar frases al guión preguntando si yo no estaba comiendo o algo así.

En la película ‘Vantage Point’ aparece hablando algunas frases en español. ¿Aprendió bien el idioma?

No. Lo intenté. Estuve trabajando en el tema, lo vengo eludiendo desde hace tiempo pero decidí que no va a pasar de fin de año. Voy a empezar a trabajar activamente con mi asistente. Ella trabaja conmigo, la traje desde México y ahora vive en Estados Unidos.

¿Ya aprendió alguna mala palabra en español?

Claro que sí. Todos lo hacen, pero no pienso decirte cuál (más risas).

¿Solo para escuchar el acento?

(Siguen las mismas risas) ¿Qué te hace pensar que me anime a hacer algo así?. No, muchas gracias.

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