- Ocho de cada diez demócratas residentes en Nicaragua votaron por Barack Obama en primaria global
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Ver Infografia > Los seguidores del Partido Demócrata de Estados Unidos, que viven en Nicaragua, votaron abrumadoramente a favor del precandidato de ese partido Barack Obama, en unas primarias globales en las que también derrotó a su principal contrincante, la senadora Hillary Clinton, según la organización demócrata en el exterior.
Según la página web de Democrats Abroad (www.democratsabroad.org), Obama obtuvo en Nicaragua un 83.3 por ciento de los votos frente al 16.7 por ciento alcanzado por Clinton.
POR INTERNET, FAX, CORREO Y PERSONAL
Más de 20 mil ciudadanos estadounidenses que residen en 164 países y territorios del mundo votaron en estas primarias realizadas entre el 5 y el 12 de este mes, vía Internet, fax o correo, y en unos 30 países lo hicieron personalmente en sitios como hoteles en Australia y Costa Rica, un bar de Irlanda o una cafetería Starbucks en Tailandia, según despachos de agencias noticiosas.
“Esto realmente ofrece a los estadounidenses una oportunidad de participar”, dijo Christine Schon Marques, presidenta internacional de Demócratas en el Extranjero.
DERROTA GLOBAL FUE DE SEIS A TRES
Según el reporte demócrata, la derrota global proporcionada por Obama (la número once en línea) a su rival Clinton, fue de 65.6 por ciento a favor del senador de Illinois y de 32.7 por ciento para la senadora de Nueva York y ex primera dama de Estados Unidos.
La importancia de esta votación en el extranjero es que cuenta con sus propios delegados en la Convención de Denver, que se realizará a finales de agosto de este año, y donde se decidirá quién es el candidato demócrata para las elecciones presidenciales del martes cuatro de noviembre próximo.
Los Demócratas en el Extranjero controlan siete delegados, los que, mediante un complejo sistema de división, representan medio voto cada uno, de los cuales Obama obtuvo 2.5 delegados y Clinton se llevó 2.
Posteriormente, los demócratas que residen fuera de Estados Unidos realizarán en abril una convención global en Vancouver para elegir a los restantes 2.5 delegados.
LA “OBAMANÍA”
La undécima victoria de Obama contra Clinton proporcionada por los Demócratas en el Extranjero, consolida la apreciación de que existe un fenómeno que ya empiezan a llamar “obamanía”.
Con su imagen consolidada, Obama se acerca a las elecciones en Texas el próximo cuatro de marzo dispuesto a retar seriamente a Clinton entre los hispanos, para lo que ya cuenta hasta con un corrido cantado por mariachis que puede escucharse en la página web de los “amigos de Obama”.
“¡Viva Obama..! ¡Viva Obama..! ¡Un candidato luchando por nuestra nación!”, canta el coro del corrido mexicano.
EL VOTO EN EL EXTRANJERO
La posibilidad de que los ciudadanos estadounidenses voten desde cualquier país del mundo donde residan fue concedida en 1976.
Las organizaciones Republicans Abroad (Republicanos en el Extranjero) y Democrats Abroad (Demócratas en el Extranjero) vienen desde entonces realizando, además, sus propias primarias desde el exterior.
La organización Republicanos en el Extranjero fue fundada en 1978, tiene unas 50 delegaciones en todo el mundo y los Demócratas en el Extranjero nació en 1964, con grupos en Londres y París y ahora tiene capítulos en más de cien países.
Los republicanos emplean un método diferente para sus seguidores en el extranjero, ya que votan por correo y conforme sus respectivos estados.
LOS SUPERDELEGADOS
En Washington, los “superdelegados”, que probablemente decidan las primarias demócratas, están comenzando a seguir la tendencia de los votantes y a alinearse con Barack Obama, informó ayer la agencia AP.
En las últimas dos semanas, más de dos docenas de superdelegados dieron su apoyo al senador de Illinois, según un estudio de la AP, y algunos de los que respaldaban a Hillary Rodham Clinton comienzan a abandonar el barco, cambiándose de bando y dando su voto a Obama, o diciendo que todavía no saben por quién votarán.
Como consecuencia de ello, se está acortando la ventaja que llevaba Clinton en la cuenta de superdelegados, como se denomina a prominentes figuras del Partido Demócrata con derecho a votar en la convención partidaria que elegirá el candidato a la presidencia.