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La renuncia de Fidel Castro, anunciada ayer tras medio siglo en el poder en Cuba, fue acogida en la comunidad internacional con la esperanza de que la isla inicie un proceso de apertura democrática y con ofertas de cooperación.
Muchas naciones destacan la trascendencia de la decisión de Castro, de 81 años y que ya delegó provisionalmente sus cargos en su hermano Raúl hace 19 meses por cuestiones de salud, para un futuro de reformas en Cuba.
La Unión Europea reiteró su oferta de coadyuvar a una transición a la democracia en la isla.
“Tomamos nota del anuncio de Fidel Castro” de no presentarse a un nuevo mandato en Cuba, dijo en Bruselas John Clancy, vocero del comisario europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel, al leer un comunicado.
“Reiteramos nuestra predisposición para tener un diálogo político constructivo con Cuba para alcanzar los objetivos de la posición común de la Unión Europea” en sus relaciones con la isla, dijo Clancy.
El vocero anunció además que el comisario Michel tiene previsto viajar a Cuba el 6 y 7 de marzo próximo, aunque no quiso revelar detalles de su agenda, que todavía se encuentra en preparación.
INICIO DE TRANSICIÓN
Desde África, donde se encuentra de gira, el presidente estadounidense George W. Bush dijo que la renuncia de Fidel Castro debe ser el inicio de “una transición para el pueblo cubano”.
La renuncia del mandatario cubano “debe ser el comienzo de una transición democrática para el pueblo de Cuba. Habrá un debate interesante que surgirá de esto, habrá quiénes dirán 'vamos a promover la estabilidad'. Por supuesto, mientras tanto, los prisioneros políticos seguirán languideciendo en las cárceles, y la condición humana seguirá siendo patética en estos casos. Yo creo que el cambio debería de dar paso a un período de transición democrática”, dijo Bush en Ruanda.
Horas después en Washington, el subsecretario de Estado John Negroponte dijo que Estados Unidos no levantará en el futuro inmediato el embargo contra Cuba pese a la renuncia de Fidel Castro.
LULA: PROCESO TRANQUILO
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se sintió satisfecho de que “el proceso (de renuncia) se da de una forma tranquila, por iniciativa del propio Fidel que es como creo que debió haberse dado”.
“Brasil está satisfecho de que el proceso sea tranquilo”, dijo Lula. “Temíamos que se diera una situación turbulenta y que los cubanos de Miami pensaran que era hora de volver a Cuba y convertir a Cuba en territorio de conflicto…”
El gobierno mexicano emitió un comunicado expresando “su voluntad de seguir avanzando en el proceso de acercamiento bilateral, iniciado hace varios meses, encaminado al restablecimiento pleno de relaciones respetuosas y mutuamente benéficas para México y Cuba”.
INSULZA: SIN CAMBIOS
De visita en México, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, dijo no creer que habrá muchos cambios en Cuba y confió que cualquier transición sea mediante el diálogo interno. “Nosotros quisiéramos ver un diálogo político y un debate interno en Cuba, pero un diálogo democrático y pacífico… no desde afuera”, dijo a periodistas durante una visita al Senado mexicano.
“Sería un error pretender cambiar desde afuera o presionar desde afuera”, dijo y comentó que le gustaría ver a Cuba dentro de la OEA. “En Cuba pueden ocurrir muchas cosas, lo importante es que sea de manera tranquila”.
En Bogotá, el canciller colombiano, Fernando Araújo, hizo votos porque “Cuba encontrará la forma de elegir a un sucesor de Fidel Castro … “estamos seguros igualmente de que en este proceso de construcción de democracia en Cuba cada vez seguirá avanzando”.
Chile hizo votos porque el pueblo cubano halle un nuevo “horizonte”. “Claramente después de más de 40 años, ha culminado una etapa y el gobierno espera que tanto el pueblo como el gobierno cubano tomen las decisiones que los conduzcan a un camino, a un horizonte”, dijo el vocero del gobierno chileno Francisco Vidal.
DETALLE COSMÉTICO
El presidente costarricense Oscar Arias vaticinó que habrá pocos cambios en Cuba en el futuro próximo. “A mí me parece que es una cosa cosmética, lo único que está haciendo (Castro) es formalizando una situación de hecho, porque él estaba retirado hace año y medio y realmente no ha estado a cargo del gobierno”, dijo Arias.
“Yo no creo definitivamente que esta sea una transición (democrática) rápida, aparentemente lo que se hizo después de la operación de Fidel Castro es que su hermano fuera acostumbrando a los cubanos a convertirse en el rostro del nuevo presidente … Ahora bien, debemos entender que esa no es una transición democrática, pasar el poder de Fidel Castro a su hermano, no es democrático”, dijo Tony Saca, Presidente de El Salvador.
El Presidente de Guatemala Alvaro Colom se expresó confiado en que la decisión de Castro no afectará las relaciones entre los dos países. “Tenemos 10 años de tener relaciones plenas, excelentes con Cuba, que ha tenido una actitud muy solidaria con Guatemala. La renuncia no va a afectar en nada nuestra relación, estoy seguro que tras las elecciones del domingo vamos a tener la misma relación”, dijo Colom.
En España, funcionarios del gobierno expresaron esperanzas de que la renuncia de Fidel Castro lleve a reformas democráticas en Cuba.
“El hecho de que formalmente renuncie a la Presidencia es un momento en el cual va a poder asumir con mayor capacidad, solidez y confianza ese proceso de reformas de los que él mismo ha hablado y que se podrían empezar a materializar”, dijo Trinidad Jiménez, viceministra de relaciones exteriores a cargo de América Latina.
“Eso es lo que esperamos, una transición hacia la democracia y a un mayor respeto a los derechos humanos”, dijo un portavoz de la cancillería británica, que pidió no ser identificado.
En Italia, el subsecretario de Relaciones Exteriores para América Latina, Donato Di Santo, llamó por “una transición democrática que asegure estabilidad, soberanía, respeto de los derechos humanos, defensa de las conquistas sociales, pluralismo y democracia al pueblo cubano”.