- El proyecto de los becados en Brasil finaliza en lamentos
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El retorno de los siete nicas becados en la Academia Tigres de Brasil, a seis meses de haber firmado el contrato con la escuela brasileña, ha suscitado las reacciones de los familiares de los jugadores, quienes han hecho pública su decepción por la supuesta falta de condiciones en la que los nicas permanecieron en Río de Janeiro durante este tiempo.
Los padres de los becados aseguran que estos regresan “porque es imposible entrenar en una academia que no se ha terminado de construir”; asimismo, por los “esporádicos entrenamientos que recibían en el último mes”, además de “no recibir los estudios de computación y portugués” que prometió la academia a los futbolistas.
Según Florencio Leiva, director técnico de Selecciones Nacionales, hubo muchos factores que influyeron en la decisión de los jugadores nicas, los cuales se originaron desde que Róger Mejía, Gerardo Arce y Daniel Reyes reforzaron la Selección Olímpica en noviembre del 2007.
“Al ver que sus compañeros fueron llamados, los demás quisieron venirse. La academia accedió a que pasaran la Navidad y fin de año en Nicaragua, pero luego no querían regresarse, y el otro problema es cuando son influenciados y no están preparados para esta responsabilidad”, explicó Leiva.
Para Daniel Reyes, el único jugador que permanece en la academia brasileña, su decisión de quedarse tuvo que ver con el llamado que le hizo Miguel Larios, presidente de los Tigres.
“Me dijo que me quedara porque tengo talento y era una oportunidad única el estar en su academia, así que me arriesgué, sobre todo porque hice un contrato y lo quiero cumplir, pero si no me cumplen ellos, estaría de regreso en mayo”, explicó Reyes a LA PRENSA, vía telefónica desde Brasil.
Reyes también confirmó que la academia no les dio los estudios de computación y portugués, pero que siguieron entrenando una vez al día, desde la llegada de la Selección Nacional.
“Yo no me quejo de las condiciones, siempre tuvimos comida y habitación, lo único es que no teníamos Internet y cuando la selección vino a reconcentrarse, los entrenamientos disminuyeron a una sesión diaria, pero es normal, la selección tenía que prepararse para la eliminatoria”, señaló Reyes, cuyo padre es el conductor de Julio Rocha.
“DEBIMOS ELEGIR MEJOR”
Por su parte, Mauricio Cruz, quien estuvo 40 días entrenando a la selección en la academia, expresó que la Fenifut acepta su error en la elección de los jugadores y que no sólo debieron basarse en calidad técnica, sino también en madurez y capacidad.
“El futbol es de sacrificio y no hubo sacrificio, ni actitud de los jugadores, nosotros aceptamos el error. Debimos elegir mejor a los candidatos, que no solamente tuvieran nivel técnico, sino también capacidad y madurez para cumplir con su compromiso”, lamentó Cruz.
El estratega nica también negó que los jugadores hayan pasado limitaciones en la academia y que les propuso que entrenaran con la selección.
“Tenían todo, les dije que entrenaran con nosotros en la selección, para que tuvieran las dos sesiones, pero ellos pusieron pretextos”, asegura.
En tanto, el presidente de los Tigres, Miguel Larios, expresó a LA PRENSA que arribará al país el sábado 16 de febrero para aclarar la situación.
“Llegaré a Nicaragua el sábado y estaré con toda la disposición de aclarar cualquier pregunta, respecto al tema de los becados en Brasil”, dijo Larios.
El presidente de los Tigres arribará al país para recibir el premio al mejor activista del 2007 otorgado por la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua. Recientemente, la Academia Tigres de Brasil recibió el estatus de escuela profesional por la Federación de Futbol de Río de Janeiro.
Se espera que hoy lleguen al país los siete jugadores becados.