- IICA anuncia la construcción de 200 beneficios húmedos
Los primeros 200 beneficios húmedos se construirán este año en fincas de pequeños y medianos cafetaleros nicaragüenses, con un diseño que privilegia la reducción de la contaminación ambiental y que ayuda a mejorar la calidad y la inocuidad del café, aseguró el representante del IICA en Nicaragua, Gerardo Escudero.
“Los nuevos beneficios —dijo Escudero— van a tener una estructura funcional para manejar y aprovechar productivamente la pulpa y las aguas mieles, y contarán con un sistema de fermentación diferenciado según la altura en la que se encuentra la finca”.
La construcción de los beneficios está prevista para que arranque en los primeros meses de este año, tras haber concluido un estudio sobre la realidad nacional de los beneficios, que se complementa con una propuesta de diseños ecológicos en correspondencia con la capacidad productiva de cada finca.
El estudio es el primer paso del Programa de Mejoramiento del Beneficiado Húmedo de Café en Nicaragua, que financia el Fondo Común de Productos Básicos con un crédito de 1.6 millones de dólares.
Completan el monto de inversión el Fondo de Crédito Rural (FCR), con 525 mil dólares y los productores que aportarán 200 mil dólares en trabajo y materiales locales para construir el beneficio, sostuvo el IICA en un comunicado.
De la ejecución del Programa está encargado el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) y el IICA realizará la supervisión técnica.
LAS PROPUESTAS
El estudio dirigido por el especialista en procesos de beneficiado y calidad del grano, Juan Guerrero, propone cinco estructuras de beneficio húmedo, diferenciadas para fincas que producen de 20 quintales de café oro por temporada, 50, 100, 500 y hasta 1,000 quintales.
“El denominador común de la propuesta es que los diseños toman como base la capacidad para beneficiar la cosecha del día pico, a fin de no construir estructuras sobredimensionadas, que se han basado erróneamente en el volumen total de producción”, explicó Livio Sáenz, delegado por el IICA para supervisar el programa.
Las cinco propuestas cuentan en su diseño con un sistema que reduce aproximadamente a una cuarta parte el uso de agua, y presenta la novedad de dos piletas de fermentación para las fincas cafetaleras ubicadas a mayores alturas.
Sáenz explicó que el café de altura necesita más de 24 horas de fermentación para garantizar su calidad, “por eso, con una pila adicional el productor no interrumpe ese proceso cuando tiene la presión del café uva que va llegando”.
La construcción de beneficios está programada para desarrollarse en tres años. Hasta el momento ya se han recibido las primeras 200 solicitudes de cafetaleros de Estelí, Nueva Segovia, Madriz, Jinotega y Matagalpa.