Hasta antes del 2005, el llamarse Tigres parecía una burla para el equipo de Detroit. Tenían, incluso, un aire más bonachón que los tigres que suelen tener los circos.
Hasta el mánager Allan Trammel, conocido como todo un caballero, parecía a la medida de esos tigres que difícilmente rasguñaban a sus oponentes y que parecían resignados al sótano.
Un año después, y con el veterano Jim Leyland como estratega del proyecto, el equipo volvió a mostrar las rayas que hicieron famosas Ty Cobb primero y Al Kaline después, para capturar el banderín de la liga.
Los Tigres del 2006 fue un club de balance. Su pitcheo lideró las Mayores con 3.84 y su ataque hizo alarde de fortaleza a través de todo el año. Y la Serie Mundial se les escapó porque pasaron muchos días sin jugar y perdieron el ritmo.
El año pasado, cuando se esperaba que repitieran, tuvieron problemas con su pitcheo y el equipo colapsó después del Juego de Estrellas, al extremo de coleccionar marca de 36-40.
Detroit siguió bateando. Sólo los Yanquis (5.98) y los Filis (5.51) acumularon un promedio más alto de carreras anotadas por juego que los felinos (5.48), pero las lesiones y la inconsistencia de su staff los sacó de la pelea por los play offs.
Este año, han reforzado más su alineación, al agregar al formidable Miguel Cabrera y al hostigoso bateador Edgar Rentería, lo mismo que a Jacque Jones.
No han descuidado su pitcheo. Consiguieron a Dontrelle Willis para estabilizar el staff y se asegura que Jeremy Bonderman tiene restablecida la salud de su brazo. Lo mismo se espera de Kenny Rogers.
Si, en efecto, estos brazos están saludables y Todd Jones demuestra que puede volver a ser efectivo al final de los juegos, preparémonos para ver de nuevo a los Tigres en los play offs.
Semejante batería y con Justin Verlarder y Willis al frente del pitcheo, más Nate Robertson, debe mantener a Leyland con su sistema nervioso tranquilo.
En 1984, Detroit reunió gran equipo y ganó la Serie Mundial. Desde aquellos días, este podría ser el mejor plantel que se ha estructurado en la ciudad de los motores.