- Analistas de EE.UU. comentan reporte de inteligencia
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El último informe anual sobre las amenazas contra EE.UU. en el mundo ataca el “activismo radical izquierdista” de Hugo Chávez en la región pero, en medio de esa retórica, los analistas afirman que Washington busca una mayor cooperación del mandatario venezolano.
Expertos consultados por EFE aseguraron ayer que, en medio del tira y afloja en las relaciones bilaterales, la peor opción para Estados Unidos es demonizar a Chávez, porque es una apuesta que sólo le favorece a él.
“No sería oportuno que el Gobierno de EE.UU. caiga en la trampa de demonizar a Chávez. Eso es algo que sólo le ayuda a él, porque le permite presentarse como el paladín de América Latina contra el imperialismo estadounidense”, dijo William LeoGrande, catedrático y analista político de American University.
Al competir con Chávez por una mayor influencia en la región, “lo mejor sería que Estados Unidos elabore una política exterior que responda a los problemas acuciantes de pobreza y desigualdad en América Latina”, recomendó el experto.
Por su parte Joy Olson, directora ejecutiva de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), dijo que, a juzgar por el informe, “está claro que las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela no van a cambiar este año”.
El centro de análisis político que dirige Olson sostiene que el mejor antídoto para el sentimiento antiestadounidense que promueve Chávez es responder, con hechos, a los problemas de justicia social y desigualdad económica en el continente.
En ese sentido, WOLA considera que, en vez de alimentar una visión “alarmista” y “polarizante” de la amenaza que suponen Chávez y el Gobierno cubano, a Estados Unidos le conviene ir a la raíz de los problemas que dan hierro al antagonismo contra Washington.
El Informe Anual sobre las Amenazas a EE.UU. que se presentó el martes ante el Senado, dedica unas cuantas páginas a América Latina, en las que se deshace en elogios para Colombia y México, pero ataca las acciones de Chávez dentro y fuera de Venezuela que, a juicio, son desestabilizadoras.
“Aun cuando posiblemente se enfoque más en asuntos internos, Chávez continuará buscando unir a América Latina, bajo su liderazgo, dentro de una agenda radical izquierdista contra Estados Unidos, y viendo a Cuba como un principal aliado ideológico”, asegura el informe presentado por el director de Inteligencia Nacional, Michael McConnell.
Sin embargo, el análisis oficial considera que, con el tiempo, “las ambiciones de liderazgo de Chávez encontrarán una creciente oposición, porque él ha antagonizado con varios de sus contrapartes regionales y los medios influyentes lo caracterizan cada vez más como una figura polarizante”.
Representantes del Parlamento venezolano rechazaron, como en otras ocasiones, esa evaluación y aseguraron que es Estados Unidos el que busca desestabilizar a la región.
“Rechazamos por falsas, mentirosas e injuriosas esas declaraciones, que buscan atribuirnos lo que ellos hacen”, dijo ayer a la estatal Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) el vicepresidente de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional (AN), Carlos Escarrá.
Por su parte Jeffrey Frankel, analista económico de la Universidad Harvard, dijo que “no nos podríamos imaginar un mayor antagonismo” entre el presidente George W. Bush y Chávez, pero eso refleja, a su vez, “las carencias de la política exterior de Estados Unidos”.
Consultada sobre el informe y sus repercusiones políticas, una portavoz del Departamento de Estado, que pidió el anonimato por la sensibilidad del asunto, dijo que “el análisis habla por sí solo”.