- Quiñónez dice que cohetes “no son ningún provecho para el país”
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La propuesta del Presidente de la República, Daniel Ortega, de pedir a Estados Unidos la entrega de equipos médicos a cambio de la destrucción de unos 651 cohetes tierra-aire de fabricación soviética, mejor conocidos como SAM-7, fue cuestionada ayer por el diputado del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y presidente de la Comisión de Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, Enrique Quiñónez.
“No veo por qué hay que pedirle (a Estados Unidos) algo a cambio (de la destrucción de los cohetes SAM-7), cuando el noble pueblo norteamericano siempre nos ha dado su apoyo”, declaró el diputado, cuando fue abordado por los medios de comunicación sobre el tema.
Quiñónez confirmó ayer las declaraciones que ofreció el viernes el canciller Samuel Santos, quien reveló que en los primeros días de marzo una misión médica estadounidense llegará a Nicaragua para conversar con las autoridades nacionales la propuesta de Ortega.
El 31 de julio del año pasado, Ortega aseguró a Estados Unidos que estaría dispuesto a aprobar la destrucción de los cohetes SAM-7 si ellos aceptan “un trueque”.
Ortega expresó entonces, durante un acto público, que Estados Unidos podría “llevarse” los cohetes, “pero a cambio manden helicópteros o a última hora den instrumentos quirúrgicos para mejorar los hospitales del país”, como tomógrafos, aparatos para realizar diálisis e instrumentos para las personas que padecen de problemas cardíacos, mencionó.
Sin embargo, excluyó de sus propuesta otros 400 cohetes que el país conservaría “para la defensa nacional”, aunque Estados Unidos pretende eliminarlos todos por el supuesto temor de que estas armas caigan en manos de terroristas.
El diputado liberal expresó que “ojalá Estados Unidos no caiga en ese chantaje y extorsión de parte del Gobierno” en busca de la destrucción de los cohetes “que no tienen ningún provecho para el país”.