- Luego de un merecido descanso, Katie Holmes regresa al cine, en una comedia compartida con dos grandes: Diane Keaton y Queen Latifah. Mad Money es el título de la película que algunos han llamado la versión femenina de El Golpe o incluso Ocean 11
Internacionalmente Katie Holmes estaba a punto de ser reconocida como la nueva chica de Batman cuando provocó otro tipo de titulares con el amor de otro “superhéroe” llamado Tom Cruise.
Han pasado casi tres años y después de una espectacular boda y el nacimiento de la bebita Suri Cruise, Katie vuelve a ocuparse de su carrera como actriz, protagonizando con Diane Keaton y Queen Latifah, la película Mad Money.
El interés por retomar su carrera se lo tomó literalmente cuando apareció de sorpresa en medio del maratón de Nueva York, corriendo entre 39 mil participantes desconocidos. Con una agenda completa, aprovecha también su fama para las buenas causas como el almuerzo anual V-Day que recauda fondos para evitar la violencia mundial en contra de la mujer, con una función súper famosa de los polémicos Monólogos de la Vagina.
Hoy por hoy, atrae la atención por méritos propios y no se conforma con sólo ser la “esposa de Tom Cruise”. De a poco, en Hollywood va haciendo historia otro nombre como el de Katie Holmes.
¿Se da cuenta del cambio y la atención pública que generó en tan poco tiempo?
No estoy segura… Disfruto una vida genial, pero también aprendí de alguien que ha tenido otra vida genial desde hace 25 años (léase Tom Cruise). Tengo el honor de conocer muchas a personas. Es tremendo. Se abren muchas puertas y se puede llegar a mucha gente. No es algo en lo que pienso cada día que me levanto, pero en cierta forma lo tomo en cuenta porque es una responsabilidad para mejorar el mundo. Es fascinante.
¿Por eso se atrevió a presentarse en el almuerzo V-Day con los Monólogos de la Vagina, para generar un cambio de conciencia?
Llevan diez años haciéndolo. La intención es detener la violencia contra la mujer en todo el mundo. Y los “Monólogos de la Vagina” se presentan en 1,243 ciudades del mundo. Es increíble cómo ha crecido este proyecto, porque en diez años recaudaron 50 millones de dólares. Es un fenómeno que marca una diferencia y es importante detener la violencia entre el hombre y la mujer. Por eso fue un honor estar presente y aplaudo a Eve Ensler. No solo por haber comenzado algo así, sino también por continuar el esfuerzo de marcar semejante diferencia.
¿Cómo es que se le ocurrió participar en algo tan diferente como el maratón de Nueva York?
Mi familia es muy atlética. Mi padre y mi hermano ya habían participado en el maratón de Boston, unos quince años atrás. En aquel entonces, yo era adolescente y me parecía algo grandioso, quería hacer algo así algún día, y en agosto decidí que era el momento indicado. Lo fue y me encantó. Por supuesto fue duro, muy duro. Pero me gustó ver Nueva York desde ese perfil. Tom y Suri me encontraron en la milla 18, cuando los vi, de verdad, casi me meto en el auto. Realmente lo pensé. Y por suerte, ellos me empujaron a seguir. En la milla 20, entre la masa de gente, ya era parte del movimiento. Estaba cansada, corriendo, cuando escuché que alguien le gritaba a un amigo “apenas faltan seis millas, no te preocupes”. Y yo pensé ¿seis millas más? ¿Estás bromeando? Así que me puse a escuchar a Kanye West cantando Stronger (Más Fuerte) y me ayudó a terminar.
¿Pasó por algún entrenamiento especial?
Sí. El entrenamiento fue apasionante, porque pasamos todo el verano en Berlín donde hay parques enormes. Fue muy excitante, porque realmente me presioné bastante.
¿Ahora está lo suficientemente entrenada como para escaparse de los paparazzi? ¿La siguen persiguiendo cuando sale con Tom Cruise y su hija?
Cada momento es diferente. A veces hay muchísimos fotógrafos y otras veces no hay tantos. Se mantienen bastante lejos y para Suri es algo bueno. Igual vamos al parque, porque tenemos que vivir. Está bien.
Los enormes y dulces ojos de color miel se abren todavía más cuando Katie Holmes se pone seria, aunque se entrecierren con cada sonrisa. Con un cabello mucho más corto que en la película Mad Money, pero el mismo carisma, al verla personalmente se entiende lo que vio Tom Cruise cuando se enamoró perdidamente de ella.
Cuando Katie solo se dedicaba a regalar una sonrisa con las preguntas personales, él era criticado por saltar en los sillones de un estudio de TV, para confesar su amor. Agregándole todavía más romanticismo, la pareja se comprometió en el último piso de la parisina Torre Eiffel en el atardecer del 17 de junio del 2005. Un año más tarde, el 18 de abril tuvieron una hermosa bebita llamada Suri y exactamente siete meses después, como en un cuento de hadas se casaron en un castillo romano, al borde del lago Bracciano, entre una infinita lista de súper famosos.
¿Cómo lleva la nueva profesión de madre?
Amo ser mamá. Es una virtud muy especial, es algo que adoro y atesoro. Me siento con muchísima suerte. También me apasiona ser una madre que además trabaja, porque genera un balance maravilloso y es toda una aventura. Cada día es diferente, es lo que siempre quise.
¿Alguna palabra sobre Tom Cruise y el casamiento?
También amo estar casada y me encanta ser su esposa. Él me hace sentir realmente bien todos los días. Es importante. Lo aprecio y trato de lograr lo mismo con él. Vivimos una vida muy normal. Tenemos una familia, conozco a mi esposo, conozco a mis hijos, ahí es donde nos concentramos. Nos gusta lo que hacemos, hacer cine y estar entre nosotros. Así de simple.
¿Su hija Suri ya está por cumplir dos años?
Cumple dos en abril. Los cambios que suceden minuto a minuto son abrumadores. Sonará a cliché, pero todo pasa demasiado rápido. Me lo dice todo el mundo. (Mi hija) crece rapidísimo. Es hermosa. Con Tom nos quedamos parados viéndola. Y hasta cuando la ponemos a dormir, hablamos de ella. Es increíble.
La menor de cinco hermanos, Katie Holmes nació en Ohio, el 18 de diciembre de 1978. Criada en una familia católica, resultó ser la mejor alumna de la escuela secundaria Notre Dame, en los tiempos en que descubrió la actuación participando en una obra escolar de Hello Dolly.
A los 14 años tomó clases de modelaje, cuando la instructora Margaret O’Brien decidió llevarla en un viaje a Nueva York. Ahí mismo, después de una corta audición con un monólogo inspirado en To Kill a Mockingbird, Katie Holmes consiguió el representante que logró el gran debut en cine, con Kevin Kline y Sigourney Weaver, en la película The Ice Store (1997) de Ang Lee.
Filmando en Los Ángeles, aprovechó el tiempo con otras audiciones y estuvo a punto de ser contratada para la serie Buffy the Vampiro Slayer, en el personaje que finalmente protagonizó Sarah Michelle Gellar durante seis temporadas. Todo parecía haber sido una aventura de verano y ya se había vuelto a Ohio, cuando desde Hollywood le pidieron que al menos mandara por correo un vídeo de ella, para ver si la aceptaban en otra serie de TV, Dawson’s Creek. Contratada como una de las protagonistas, su personaje de Joey Potter resultó un éxito que duró otros seis años, mientras detrás de cámara tenía su primer romance público con el actor de la misma serie, Joshua Jackson.
¿Y qué tal llevó el peso de la fama en TV, siendo tan joven?
Fue grandioso. Quiero decir que era muy divertido. Y podía hacer lo que yo siempre quise hacer, además de ganar mi propio dinero. Fuimos una linda familia a lo largo de seis años y todavía sigo en contacto con algunos de esos amigos. Todos tienen otro estilo de vida, con hijos y el cine.
¿El primer recuerdo que tiene sobre dinero en su infancia?
Yo ahorraba cada centavo, cada moneda de cambio que encontraba en casa.
Una comedia repleta de enredos por todos los rincones, la película Mad Money intenta ser una especie de versión femenina de El Golpe o incluso Ocean 11, con Diane Keaton, Queen Latifah y Katie Holmes, alrededor de una estafa donde pretenden quedarse con algunos de los dólares que el Departamento del Tesoro destruye constantemente, para quitar del mercado los billetes en mal estado. Lo gracioso, es que lo logran.
¿La escena de baile en la película estaba coreografiada o fue pura improvisación?
Supongo que la inventé, sí. Practiqué, me la pasaba bailando, todo el tiempo. Pero es algo que me gusta, no fue ningún esfuerzo para mí. Es lo que también me gustó del personaje. Ella es muy creativa y disfruta cuando hace algo de la nada. Me gustó su casa, el pequeño trailer y su esposo, lleno de cosas hechas a mano, muy dulces. Eran creativos y siempre felices. Lo mismo cuando acepta la propuesta de estas dos mujeres, sin dudar.
¿Qué tal fue trabajar con dos grandes actrices como Diane Keaton y Queen Latifah?
Fue todo un honor. Al principio yo estaba tan nerviosa, pero muy entusiasmada. Son demasiado inteligentes y muy profesionales. A la hora de trabajar fue tan excitante como inspirador. Mucho mejor de lo que yo me había imaginado. Fue maravilloso.
¿Qué hablaban entre ustedes, fuera de cámara?
Estas mujeres son tan dinámicas… Las conversaciones pasaban por temas tan distintos como los hijos, arquitectura, diseño de interiores, música o moda. Todo y de todo.
¿Se imagina a Suri como actriz?
Ah, sí. Ella es muy inteligente y ya habla muchísimo. Y se puede ver que ya es una artista maravillosa. Igual, no importa lo que ella quiera ser. Quiero decir que si ella lo quiere, genial y si no, está bien.