- Los Patriotas y Gigantes se enfrentan hoy
[/doap_box]
TODAS LAS MIRADAS PUESTAS EN EL SUPER BOWL
PHOENIX/ EFE
No hay duda, esta vez, la gran final de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL), su cuadragésima segunda edición del Super Bowl, va a ser la más grande de la historia, con los Patriotas de Nueva Inglaterra y los Gigantes de Nueva York de protagonistas.
Todos han reconocido, pero especialmente los Patriotas, que no se trata de conseguir un título más de campeones, que en su caso sería el cuarto en siete temporadas, algo que sólo han podido lograr hasta ahora dos equipos, sino que es mucho más que eso lo que está en juego, se trata de su propio legado, el de la perfección.
Los Patriotas han llegado a la gran final con marca perfecta de 18-0, nadie hasta ahora había conseguido tal hazaña en la NFL. Los Delfines de Miami hicieron 17-0 en 1972 y también ganaron el título de Super Bowl, pero ya están superados en el número de victorias.
Desde que, en 1960, nacieron los Patriotas de la mano de un exitoso empresario, llamado Billy Sullivan, han pasado por muchas vicisitudes hasta llegar a las puertas de ser la nueva dinastía de la NFL, si consiguen el cuarto título de Super Bowl, pero sobre todo que no será lo mismo un 18-1 que un histórico 19-0.
Lo anterior es importante y para los jugadores de los Patriotas, cuando este domingo salten al espléndido césped de la última maravilla de diseño arquitectónico y técnico en un campo de futbol americano, como es el University Of Phoenix Stadium, que costó su construcción 445 millones de dólares, lo único que les vale es el triunfo.
“Ahora sólo esperan de nosotros la perfección y, por eso, desde el primero al último de los jugadores, entrenadores y directivos somos conscientes de que es el partido de nuestras vidas”, admitió el mariscal de campo de los Patriotas, Tom Brady. “Nadie ha llegado tan lejos como nosotros y no podemos fallar”.
Esa misma realidad de “excelencia” aportada durante toda la temporada por los Patriotas se ha vivido todos los días previos al gran partido, para el que ya se pronostican nuevos récords en venta de entradas, costo de las mismas, audiencia de televisión, anuncios publicitarios e ingresos millonarios para la ciudad de Phoenix.
Los Gigantes son conscientes de que ellos también van a formar parte de la historia, sea cual sea el resultado final, aunque un triunfo, en su caso, no sólo les daría el tercer título de Super Bowl, en cuatro participaciones, sino que los haría formar parte de la gran leyenda de haberles quitado la “perfección” a los Patriotas.
Más interés y atracción tiene el Super Bowl cuando los equipos que se enfrentan son los mismos que en el último partido de la temporada regular ya protagonizaron también el mismo dilema.
Definir si los Patriotas eran capaces de mantener el invicto, algo que sólo lograron gracias a las genialidades de Brady en el cuarto periodo y que les permitió ganar en la recta final por 38-35.