- Cuando juegue, recuerde que el bebé necesita que lo acaricie, le cante y lo cargue
[/doap_box]
Todo bebé necesita jugar para aprender del mundo. El juego es una actividad importante en la niñez, porque desarrolla todas sus funciones: psíquicas, físicas y sociales, expresa la sicóloga familiar María Lourdes Ruiz.
Cuando juegue con su bebé, recuerde que él necesita que lo acaricie y lo cargue para sentirse seguro y protegido y descubrir el mundo de la mano de sus progenitores y seres queridos, señala Ruiz.
De ahí la importancia de buscar el juguete y el juego adecuados y estar muy conscientes del papel que tendrán en el desarrollo del niño.
Según la sicóloga, el juego debe cambiar a medida que el niño crece.
Desde muy pronto, el niño que es motivado con juegos estará representando personajes y podrá expresarse y comunicarse de forma libre y ágil. Empezará a establecer sus propias reglas para los juegos, ejercitando su capacidad de autocontrol y autonomía, señala la experta en Sicología.
Préstele atención
Desde que el niño nace, empieza un aprendizaje. Su futuro inmediato depende de la atención que le preste papá, mamá y familiares y de la forma en que sea estimulado en el juego.
Desde que el bebé nace, está alerta a las percepciones y listo para ir conociendo el medio que lo rodea. Reacciona ante determinadas situaciones y responde ante variadas impresiones, expresa la sicóloga.
Juegue con su cuerpecito
El desarrollo del bebé se adquiere en secuencia ordenada. Niveles cada vez más complejos y destrezas para moverse, pensar, hablar, sentir y relacionarse con los otros, es un proceso de cambio que se da poco a poco.
De igual manera es el juego. Según la sicóloga, desde que el bebé está en el vientre de la madre, hay que estimularlo con canciones.
De cero a seis meses, es importante que los juegos sean con el mismo cuerpo del bebé. Usted puede darles vueltecita a su cuerpecito, jalarlos de los piecitos; use las manos para palmear, pero además aproveche móviles para que desarrolle la percepción que tiene que ver con los colores, el sonido y el movimiento.
Cuando llegue el momento de que el bebé se siente (seis meses), puede ponerlo a jugar con cubitos de colores y a gatear, sin importar que se ensucie.
De dos a tres años, los niños necesitan desarrollar destrezas, lo cual se refiere a motora gruesa. Esto se consigue lanzándoles objetos, metiendo y sacando objetos, haciéndoles caminar y correr.
A la edad preescolar, es conveniente desarrollar la motora fina. Déjelos que utilicen crayolas para rayar y que jueguen con plastilina.
La música
Para Ruiz, el uso de instrumentos musicales en todas las etapas del niño es de gran importancia. Los niños de toda edad disfrutan el canto y la música.
El canto y el baile es muy importante. A los niños hay que cantarles, porque con el canto se puede poner en práctica el uso de la voz, la coordinación rítmica y ejercicios corporales.
Cómplice de juegos
Los padres de familia deben jugar con sus hijos, eso les ayuda a un sano crecimiento, ya que incluye afecto, atención y la importancia que se le da al niño.
Hágase cómplice del juego de su hijo. Piense en la necesidad del juego y no en la cantidad de juguetes que le puede comprar. Los juguetes en cantidad hacen perder el interés, por tal razón reemplace los que no están acorde a su edad, precisa la sicóloga.
Tenga en cuenta que el juego es la forma natural con que el bebé desarrolla su inteligencia. Cuando un niño juega, piensa, resuelve problemas y saca conclusiones.