Hollywood dijo adiós a una de sus más emergentes promesas: el actor australiano Heath Ledger, quien pese a su juventud entregó un papel que quedará grabado en la retina de todo aficionado al cine: el del vaquero homosexual en Brokeback Mountain, que interpretó sin prestarle atención a las críticas y la controversia generada por el filme.
“Realmente nunca sentí que había algo de riesgo”, dijo en diciembre de 2005 en entrevista con The Washington Post. “Si al final del día es un riesgo crear una historia de amor… Si, de hecho, es un crimen y algo que toman en cuenta para juzgar a alguien, entonces, francamente, no quiero estar en una industria que limita la creatividad de esa forma.”
“No creo que generalmente la mayoría de las situaciones sean etiquetadas en blanco o negro”, dijo. “Las únicas personas que verdaderamente van a odiar esta película son las que no la van a ver”. “No importa qué, cuando estás filmando escenas de amor, sean incómodas, y esta es sin duda una de esas”, admitió. “Pero no somos niños. Somos profesionales. Tenemos la responsabilidad de decir las cosas como son.”