La escasez de agua potable ha ahuyentado al turismo. (LA PRENSA/L. VARGAS)

Casares demanda agua potable

CORRESPONSAL/CARAZO Las promesas que han hecho los alcaldes del municipio de Diriamba, para instalar el servicio de agua potable en Casares, sigue en la lista de espera, mientras sus habitantes ahora han puesto la esperanza en la actual Administración, que plantea hacer realidad el proyecto a finales de este año. Este balneario, que cuenta con […]

CORRESPONSAL/CARAZO

Las promesas que han hecho los alcaldes del municipio de Diriamba, para instalar el servicio de agua potable en Casares, sigue en la lista de espera, mientras sus habitantes ahora han puesto la esperanza en la actual Administración, que plantea hacer realidad el proyecto a finales de este año.

Este balneario, que cuenta con un aproximado de cinco mil habitantes, carece del vital líquido. También aquejan la falta de una escuela nueva, pues la que existe ya dio su vida útil.

Otra urgencia es un instituto para los alumnos que aprueban la primaria. Pero además la población se queja del mal estado de la vía de acceso y del incremento de grupos juveniles y actos delictivos relacionados con el tráfico de droga, expendios, entre otros.

Auxiliadora Bermúdez Rocha, líder de la comunidad, dijo muy preocupada que Casares está olvidado por los gobiernos municipales.

Expuso que el problema eterno es la falta de agua potable y esto afecta la salud de los habitantes y la economía local, pues el sector turístico se ahuyenta para invertir en la zona, mientras los pocos negocios están en quiebra a falta de visitantes.

“La gente está dispuesta a abrir zanjas y lo que sea, para agilizar el proyecto”, dijo Bermúdez. Además asegura tener voluntad de buscar la contrapartida del presupuesto para acelerar la obra.

El Alcalde de Diriamba, Fernando Baltodano, se reunió con Bermúdez esta semana y dijo que el proyecto está en proceso de licitación. “En ese paquete estamos trabajando con el FISE (Fondo de Inversión Social de Emergencia) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)”, señaló el alcalde.

Confirmó que se cuenta con 18.3 millones de córdobas, pero aún faltan 900 mil para ejercer la supervisión. Este proyecto, que fue anunciado por Baltodano desde mediados del año pasado, amerita la perforación de un pozo. Según el funcionario, una congregación evangélica donó 900 metros cuadrados para hacer el pozo en la zona de río Seco.

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