Maribel Espinoza muestra las únicas botellas de vino que quedaron de la producción del año 2007. (LA PRENSA / C. MUNGUIA)

Vinos con empuje en Chinandega

ONG Chinantlán proyecta ampliar producción con nuevos sabores y entrar al mercado regional CORRESPONSAL / CHINANDEGA Bruno Handschuh, un experto de origen alemán, capacitó a un grupo de mujeres en la elaboración de vinos, actividad que ahora están desarrollando “con gran éxito” y con perspectivas de seguir creciendo, según testimonian las emprendedoras. “Modernizaremos los equipos. […]

  • ONG Chinantlán proyecta ampliar producción con nuevos sabores y entrar al mercado regional

CORRESPONSAL / CHINANDEGA

Bruno Handschuh, un experto de origen alemán, capacitó a un grupo de mujeres en la elaboración de vinos, actividad que ahora están desarrollando “con gran éxito” y con perspectivas de seguir creciendo, según testimonian las emprendedoras.

“Modernizaremos los equipos. Serán básicos para sedimentar y filtrar, tendremos tanques de almacenamiento y equipo de laboratorio para control de calidad, así como prensas para exprimir la fruta”, dijo Maribel Espinoza, coordinadora del proyecto de vinos en Chinantlán, uno de los organismos no gubernamentales (ONG) más antiguos del departamento.

El colectivo tiene previsto este año lanzar al mercado vinos con sabor a mango, así como una sangría que saldrá de la mezcla de la piña, la naranja y la jamaica, dijo Espinoza.

Actualmente sólo existen vinos con sabor a coyolito y jamaica.

Asimismo con fondos del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se aprobaron recursos para instalar una moderna planta.

“Tendrá todo lo que el proceso del vino requiere y laboraremos de acuerdo con la demanda. El año 2007 se vendieron cuatro mil litros, es decir unas 600 cajas”, informó Espinoza.

La meta, a partir del funcionamiento de la nueva planta, es masificar la producción hasta cincuenta mil litros, que serán vendidos a nivel nacional y, por supuesto, en mercados internacionales como El Salvador y Honduras. Igualmente promocionarán el producto en rueda de negocios en países como Estados Unidos, Holanda y Alemania.

A MEJORAR FÓRMULA

Cada año se trabaja en estandarizar la fórmula, porque los cambios de clima “incomodan” la calidad del producto final. “En un año se produce dulce, en otro sale un poco más seco. La meta es estandarizar el producto en nueve por ciento de alcohol, de manera tal que la fórmula tenga el mismo sabor en cualquiera de los años que se produzcan”, explicó la pequeña empresaria.

La botella de vino chinandegano tiene una típica presentación. Las mujeres agregaron un maya tejida alrededor de la botella de vidrio. “Le queremos dar valor agregado. Es exótico. Es a base de pita (la red)”, explicó Espinoza.

La empresa agroindustrial tiene muchos obstáculos para seguir en la senda del crecimiento, pero apuestan a vencerlos. Trabajan con un grupo de productoras que se dedican a producir las frutas, que conforman la materia prima para la producción de vinos en todos sus sabores.

“Nuestros corchos los adquirimos en California. El envase gestionamos para que nos lo vendan en Alemania, porque cuesta allá 0.15 centavos dólar la botella y aquí la conseguimos en un dólar”, dice.

Turistas nacionales y extranjeros, en especial aquellos que visitan Puerto Corinto a bordo de cruceros, han podido degustar los vinos de Chinantlán.

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