- Lo que nuestros niñoscomen cuando crecen tiene consecuencias en su salud como adultos
Una buena merienda
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A propósito del inicio del año escolar es conveniente hablar de la merienda de nuestros niños. Los niños de más de 2 años deben seguir las mismas pautas de salud que los adultos. Esto no implica comidas ni dietas especiales. Comida saludable no es sinónimo de comida desagradable.
Los niños no siempre comen suficiente en las tres comidas diarias para satisfacer su hambre y proveer todos los nutrientes que necesitan. Las meriendas pueden proveer los alimentos adicionales que ellos necesitan.
Por lo tanto, las meriendas ayudan a que los niños consuman las calorías que necesitan. Elegir meriendas de bajo contenido graso puede ayudar a mantener la ingesta diaria de grasas dentro del nivel recomendado.
Si la merienda significa papas fritas y gaseosas, entonces debemos hacer algunos cambios en la dieta. Las galletas de harina integral, los trozos de frutas y vegetales con queso, el yogurt descremado, y el cereal integral con leche descremada les ofrece a los niños las calorías que necesitan sin el exceso de grasa.
Muchas de las meriendas populares son alimentos altos en grasa, azúcar y sodio. Si se usan estos alimentos muy frecuentemente pueden afectar negativamente la salud.
Malas meriendas
Las prisa u otro motivo cualquiera hace que muchos padres no se preocupan por la calidad de los alimentos que ofrecen a sus hijos en la merienda.
La merienda, si está bien equilibrada, no tiene por qué provocar la obesidad en el niño. Lo que sí puede alterar el estado de salud de los niños son los errores que cometen algunos padres a la hora de elegir lo que el hijo va a comer.
La merienda debe ser preparada con el mismo mimo que el resto de las comidas. Lo que no se debe hacer es ofrecer al niño apenas un paquete de galletas, papas fritas, y otras frituras saladas o azucaradas, dulces, etc. No sustituya los zumos de frutas (porque al niño no le gusta) por las bebidas gaseosas.
No dé dinero para que compre en la escuela. Lamentablemente, la oferta de meriendas en la escuela no es saludable.
Buenas meriendas
Mejor planee las meriendas como parte del plan de comida diario. Cuando vaya al supermercado deje que sus niños escojan frutas, vegetales y quesos.
Evite las meriendas con contenidos altos en azúcar, grasa y sal, tales como los dulces y las bebidas gaseosas.
Mejor dé vegetales crudos tales como apio, zanahorias, coliflor, brócoli, chilotes, pepinos con queso. Frutas fresca de la estación, cortadas en rodajas o en mitades tales como manzanas, naranjas, bananos, mandarinas, melones, sandía, mango. Frutas y semillas secas sin sal ni azúcar adicional (pasas, maní, semilla marañón, etc.).
Otra buena opción son los panes bajos en grasa y de preferencia integrales (evitar reposterías).
Cereales no azucarados, meriendas hechas con mezcla de palomitas de maíz y cereal de grano entero. Yogurt bajo en grasa con fruta fresca. Licuados de leche o yogurt bajos en grasa con frutas. Prepare sus frutas empolvorándolas con canela.
Prepare los vegetales con mostaza, jugo de limón o dip sin grasa (ranch, bbq, etc.). Mantenga las calorías de los líquidos a lo mínimo (jugos sin azúcar). Incluya agua, jugo de frutas, ocho onzas de leche (esto cuenta como proteínas) baja en grasa.
La moderación significa estar consciente del tamaño de sus porciones y el número recomendado de porciones.
Ejemplos de meriendas
Emparedado de pan integral con frijolitos molidos y queso fresco.
Emparedado de pan integral con huevo picado.
Emparedado de pan integral con atún o con pollo.
Galletas de avena con mantequilla de maní.
Galletas de soda integral con mantequilla de maní.
Pasas con maní y semilla de marañón.
Banano con mantequilla de maní.
Yogur con frutas.
Trocitos de zanahoria con queso.
Tomate con queso.