- Mientras unos sueñan con casarse, otros relegan el matrimonio a un plano secundario y, aunque algunos piensan que es un fracaso personal, la soltería es un estilo de vida que muchos disfrutan
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¿Cuál es la edad apropiada para casarse? La psicóloga María Luisa Arauz explica que aunque no existe una edad específica para contraer matrimonio, la persona que decida hacerlo debe estar preparada emocional y económicamente, además de tener una preparación académica.
Sin embargo, ya sea por disfrutar más de libertad personal o cumplir ciertas aspiraciones profesionales y monetarias, hay quienes deciden postergar o eliminar el matrimonio de su lista de planes para la vida.
Arauz cataloga de egoísta esta tendencia. Considera que es un disfrute que no se comparte, pues el individuo piensa únicamente en sí mismo.
Francisco Somarriba no comparte esta opinión. Él tiene 28 años, trabaja en un horario de oficina y es soltero. Afirma que su estado civil le permite gozar de autonomía y no sufrir de estrés.
“Ser soltero para mí es respetar mucho el matrimonio, porque yo voy a estar con una persona hasta que no necesite andar en la calle y tenga todas las condiciones; mientras tanto, sigo siendo soltero”, expresó.
Somarriba dijo que por el hecho de ser soltero puede dedicarse ciento por ciento a sí mismo; trabaja cuando tiene que trabajar, estudia cuando tiene que estudiar y sale a divertirse cuando lo desea.
Afirma que es un estilo de vida que le permite gobernarse a sí mismo sin pensar en función de alguien más.
EN BUSCA DE LAS METAS
La psicóloga Dominica Barreto considera que el individuo debe darle prioridad a las metas que tiene trazadas para la vida y que la decisión de permanecer soltero no es meramente egoísmo.
“Eso depende de los valores de cada quien. Si uno valora el dedicarse tiempo y divertirse uno mismo, eso es una visión personal; pero otro puede valorar más una familia grande, divertirse y gastar más con su familia. Entonces cada quien persigue aspiraciones personales”, comentó la experta.
Por otro lado, quienes trazan la plenitud de sus vidas en función de hijos y familia pueden considerar un fracaso personal el hecho que otros no se unan a una media naranja.
“No es un fracaso, porque la vida no la podemos reducir a un matrimonio o a unos hijos, la vida tiene muchas cosas más”, dijo Barreto, quien aunque no recomienda sacrificar la felicidad de pareja para conseguir éxito profesional, cree que quien se casa sin querer no cumplirá un buen papel como cónyuge o padre.
SOLOS, PERO CON ILUSIÓN
Somarriba asegura que estar soltero no lo desliga de responsabilidades o de la ilusión de tener hijos o una familia. “Cuando uno está soltero es porque así quiere estar, tengo planes, quiero mi casa, quiero mi hogar, pero todo va a ser a mi ritmo”.
Planea casarse en tres años, cuando haya alcanzado sus dos carreras, un segundo idioma, su propio hogar y su propio vehículo, condiciones que considera apropiadas para formar un hogar.
“El que está soltero porque tomó esa decisión, es feliz”, cree Somarriba, quien afirma que estando solo ha disfrutado al máximo, porque “hago lo que a mí se me antoja, tengo el círculo social que yo quiero”, además que le permite ser más honesto, pues al no tener que rendir cuentas no tiene necesidad de mentir.