Euforia
Los fanáticos del San Fernando llenaron por completo el estadio Roberto Clemente de Masaya (unos ocho mil aficionados) y apoyaron a su conjunto de inicio a fin.
La euforia era tal que hasta un par de estadounidenses, Evan Durand y Jesse Hill, se unieron a la celebración de los masayas y hasta gritaron “¡sí se puede!”, en los momentos en que las Fieras amenazaban con anotar.
Las camisetas del San Fernando se veían por todo el estadio y los pocos boeristas que estaban ahí vieron apagadas sus esperanzas de conseguir otra victoria.
Premiados
Antes de iniciar el partido, el presidente de la LNBP, Edwin Cordero, junto a directivos del Bóer y el San Fernando, entregaron los trofeos a los peloteros más destacados de la campaña.
Wilber Bucardo recibió el trofeo del Novato del Año. El trofeo Duncan Campbell fue para Ofilio Castro, por ser el Mejor Bateador. Mientras que a Diego Sandino se le dio el trofeo Rigo Mena, por se el Jugador Mas Valioso y el Denis Martínez por ser el Mejor Lanzador.
Opuestos
Uno de los fuertes del Bóer en toda la temporada fue su pitcheo de relevo, caso contrario al San Fernando.
Pero ayer los papeles cambiaron, los capitalinos utilizaron un total de seis lanzadores y permitieron 10 carreras, mientras que el relevista de las Fieras, Jairo Pineda, llegó a parar a la ofensiva del Bóer y ganar el juego.
“El más difícil”
Omar Cisneros, manager del San Fernando, dijo que Ofilio Castro es “el bateador más difícil de Nicaragua”, dándole crédito al gran trabajo que está haciendo Ofilio, tomando bases y produciendo carreras para su conjunto.
Reviven
Jimmy Hurst y Darío Delgado reaccionaron ayer, después de irse en blanco en el primer duelo de la Final de la LNBP.
El martes Hurst se fue de 4-0 con un boleto, mientras que Darío falló en las cuatro ocasiones que llegó al plato.
Pero en el segundo partido la historia fue diferente. El “gigante” del San Fernando se fue de 4-3 con dos carreras empujadas, mientras Darío conectó un sencillo remolcador.