[/doap_box]
Antiguamente, las grandes monarquías educaban a sus príncipes a través de cuentos porque de esa forma lograban tener un individuo muy bien estimulado que al final estaría preparado para desarrollar actividades matemáticas, científicas y resolver sus problemas con mayor facilidad y de mejor manera. Por eso, esta costumbre de contar o leer cuentos no debe perderse en nuestra sociedad.
Para contar un cuento, lo primero que se tiene que hacer es la clasificación de los niños de acuerdo a sus edades. Y van desde bebés, luego está el grupo de uno a tres años; de tres a seis; los de seis a nueve años y los que comprenden las edades de 10 a 14 años.
PARA LOS BEBÉS
Lo más importante en este asunto es contar con cariño porque, ¡qué delicioso¡ es para el bebé estar en el regazo de su madre y oír con qué cariño le canta aunque sea anunu, anunu, es un canto que no dice nada, pero que está cargado de cariño.
Para contar cuentos a los bebitos se debe tener una relación directa con el niño, como el cuento de los deditos. Este dedito se fue al mercado, este otro al . Esos son cuentos para bebés porque se cuenta y canta directamente al bebé.
PRIMEROS AÑOS
Para el grupo de niños de los primeros años, el cuento debe estar dirigido a repetir sonidos. Los padres que tienen hijos de esa edad deben simular los ruidos de animales u otros sonidos al contar o leer cuentos. Estos niños no dicen palabras exactamente sino que todo lo repiten por onomatopeya (vocablo que imita o recrea el sonido de la cosa o la acción nombrada). Entonces todo cuento donde se pueda usar ese recurso tendrá éxito.
DESPUÉS DE LOS TRES AÑOS
El niño empieza a entender historias un poquito más complicadas como la de Los Tres Chanchitos, porque este niño está en la realidad inmediata, por eso a esa edad no se le buscan cuentos fantasiosos donde hay superhéroes, porque no lo entenderá, ellos a esa edad entienden el mundo inmediato.
A los seis años, los niños empiezan con la fantasía, a ese niño sí le interesarán estas historias. Siempre que haya un personaje que haga cosas mágicas al niño le va a encantar, de ahí que los superhéroes encajen en ese espacio.
Para los púber es la época del realismo heroico, es la época donde empiezan a cuestionar. Para ellos hay historias cristianas, o de héroes como Los Tres Mosqueteros, La Cabaña del Tío Tom, El Capitán Tormenta, también hay historias de corte amoroso. Debe tomar en cuenta que es una época de transformación.