Tras haber sido investido, Álvaro Colom da su discurso. Es el primer mandatario en llamarse “Presidente de los pobres”. ( LA PRENSA/AFP/YURI CORTEZ)

Álvaro Colom inicia su mandato

Los gobiernos de Chile, Brasil y España serán sus modelos [doap_box title=»Plan de seguridad» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El nuevo mandatario pondrá en marcha un plan de 100 días que busca generar seguridad en las ciudades y proveer asistencia para las comunidades rurales más pobres. “Mi programa transita por una guerra sin cuartel a las mafias y […]

  • Los gobiernos de Chile, Brasil y España serán sus modelos
[doap_box title=»Plan de seguridad» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El nuevo mandatario pondrá en marcha un plan de 100 días que busca generar seguridad en las ciudades y proveer asistencia para las comunidades rurales más pobres. “Mi programa transita por una guerra sin cuartel a las mafias y el crimen organizado”, afirmó.

[/doap_box]

Álvaro Colom, que tomó posesión de la Presidencia guatemalteca ayer, dijo que se inaugura una nueva era en el país, que dará prioridad a los marginados.

“Hoy empieza el privilegio de los pobres, de los sin oportunidades. Es un compromiso adquirido en estos últimos nueve años de lucha por el Plan de la Esperanza. Estoy convencido de que dándole al que menos tiene, vamos a tener más todos”, dijo Colom en su discurso inaugural.

Colom fue juramentado por el presidente del Congreso, su correligionario Eduardo Meyer, y se le impuso la banda presidencial y otros distintivos mientras sonaban un tum y una chirimía —un tambor y una especie de flauta tradicionales de los mayas—. El recién investido mandatario dejó escapar una lágrima.

“Los ancianos indígenas me explicaron que el tum es el corazón, y la chirimía es el espíritu de los pueblos que están esperando el desarrollo y eliminar la discriminación”, dijo Colom.

Colom será el primer Presidente de izquierda después del final de una guerra civil que devastó el país durante 36 años, hasta que en 1996 la guerrilla firmó la paz con el Gobierno. En 1999 Colom fue el candidato del partido formado por los ex guerrilleros.

Colom, ingeniero industrial y ex empresario de confecciones, además de haberse formado como sacerdote maya, es sobrino de Manuel Colom Argueta, un dirigente izquierdista asesinado en 1979 por el Ejército. Su vicepresidente, Rafael Espada, es un cardiólogo que renunció a su brillante carrera para acompañarlo.

Los miembros del Consejo de Ancianos mayas, una agrupación de líderes espirituales y sociales de las comunidades indígenas del país, participaron en la ceremonia, invitados por Colom.

ADIÓS A MEDIO SIGLO DE DERECHA CONSERVADORA

Guatemala se despide de la derecha conservadora que ha gobernado el país durante los últimos 50 años y da la bienvenida a la socialdemocracia con la investidura presidencial de Colom.

Ingeniero industrial de 57 años de edad, Colom es el séptimo Jefe de Estado civil de este país centroamericano desde 1986, cuando concluyó la sucesión de dictaduras militares que gobernaron Guatemala desde 1954, y el primero en denominarse a sí mismo “Presidente de los pobres”.

Pese a haber ganado en 20 de los 22 departamentos del país en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 4 de noviembre, con un amplio respaldo de las poblaciones rurales, donde se concentra la mayor cantidad de pobres, Colom reconoce que la sociedad guatemalteca “es conservadora y de derecha” y que “no será fácil” convencerla de las bondades de la socialdemocracia.

Sólo el quince por ciento de los guatemaltecos se declararan de “izquierda”, según un sondeo publicado recientemente por la prensa local.

Los cambios que necesita el país, ha dicho Colom, los impulsará poco a poco y con mano de seda, para “no provocar malos entendidos”.

CHÁVEZ NO ES SU MODELO

La socialdemocracia que desarrollará, dice, será un modelo propio y novedoso, que en poco o en nada se parecerá a la izquierda de Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, o Daniel Ortega en Nicaragua.

En cambio, asegura, se identificará más con la de Michelle Bachelet, de Chile, Luiz Inácio Lula Da Silva, de Brasil, y José Luis Rodríguez Zapatero, de España, presidentes a los que considera “progresistas, modernos y democráticos”, y cuyos logros, principalmente en materia económica y social, pretende tomar de ejemplo para Guatemala.

Delante tiene la tarea de administrar un país donde la mitad de los 13 millones de habitantes vive con menos de dos dólares diarios y la población indígena, un 49 por ciento del total, es discriminada por su origen étnico y son los más golpeados por la pobreza.

Por otro lado, Guatemala es un país violento donde ocurren unos 43 asesinatos por cada 100,000 habitantes, una de las tasas más altas del hemisferio, y las pandillas atemorizan a vecindarios enteros.

La inoperancia del sistema de justicia y la policía ha llevado a vecinos a ejecutar a supuestos delincuentes, en algunos casos.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí