- El “Chocolatito” terminó con dolor en sus puños
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El prospecto nicaragüense Román “Chocolatito” González terminó adolorido, tras vencer al japonés Hiroshi Matsumoto, en Yokohama, Japón.
Y no fue precisamente dolor por los golpes recibidos.
Fue producto de los que conectó al corajudo peleador asiático, quien ayer le resistió diez asaltos, pero finalmente fue derrotado por decisión unánime, en la primera gran prueba que enfrenta González con miras a la disputa de la corona mínima de la AMB, en poder del también japonés Yutaka Niida, posiblemente en el mes de junio.
“En el primer asalto le tiré unos ganchos violentos, pero el muchacho aguantaba golpes, es muy valiente. Tiraba ganchos y ganchos, upper cuts, derechas al hígado y la verdad es que aguantaba todo”, dijo González, en una conversación telefónica con La PRENSA, desde Yokohama, sede del combate.
“Llegó un momento que le dije a Gustavo Herrera (su entrenador) que me dolían las manos, porque el muchacho es muy valiente, aguanta golpes, pero gracias a Dios que pude terminar la pelea”, añadió.
Sólo en el arranque de la pelea, González lució calculador, tratando de conocer un poco al japonés, el primer zurdo que enfrenta en su carrera.
Pero, desde el segundo, el dominio fue total. Round tras round, González martilló a la humanidad de Matsumoto con golpes en todo su cuerpo, especialmente unos lacerantes ganchos que entraron con mucha fortaleza a los bajos del japonés.
Matsumoto dobló las piernas en dos o tres ocasiones, resentido por el certero ataque del “Chocolatito”, pero mantuvo la vertical, ni siquiera fue a la lona, para mantener su prestigio de nunca haber sido noqueado en el boxeo.
Con este resultado, el japonés desmejoró su récord a 17-8, con 4 empates, pero sigue sin ser noqueado, mientras que el “Chocolatito”, por primera vez, no noquea, mejorando su récord a 17-0, con 16 nocauts.
González dio una muestra de gran boxeo, con un ataque certero y una defensa inquebrantable que le permitió terminar la pelea sin rasguños, mientras que el japonés, supuestamente, tuvo que ser trasladado a un hotel para exámenes médicos, debido al fuerte desgaste físico al que fue sometido durante diez asaltos.
“Lo bueno de esta pelea fue venir en buenas condiciones. No le di chance (a Matsumoto) de desarrollar su pelea, porque él es muy bueno. Caminamos los diez asaltos por primer vez y eso me motiva más para seguir entrenando fuerte”, finalizó González.