- El presidente del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), Gilberto Alcócer, subraya que parte del futuro empresarial de Nicaragua radica en las pequeñas empresas (Pyme). Pero admite que para ello el Gobierno, la Asamblea Nacional, los cooperantes y los empresarios, entre otros, deben trabajar de la mano
La aprobación de un paquete de leyes, la creación del Instituto Precompetencia y la inclusión de las Pequeñas Empresas (Pymes) en los planes del Gobierno para combatir la pobreza en Nicaragua, son algunos de los desafíos que se plantea este sector empresarial para el año que recién comenzó.
Así lo considera el presidente del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), Gilberto Alcócer, quien confía en que el Gobierno cumplirá sus promesas de apoyar el desarrollo de las Pymes. Y quiere ver hechos concretos al respecto.
Alcócer afirma que el sector urge este año de al menos un fondo equivalente a 50 millones de dólares que serían invertidos en tecnología, infraestructura, capacitación y registros de calidad, para que las Pymes sean competitivas, en especial frente a la apertura comercial que Nicaragua ha emprendido con la puesta en vigencia de tratados como el DR-Cafta y otros por venir como el que se negocia con la Unión Europea (UE). También el sector de las Pymes demanda al Gobierno la creación de una política energética clara y eficiente.
Alcócer está consciente que las Pymes deben hacer su parte para lograr un desarrollo sostenido, pero al mismo tiempo recuerda que el Gobierno y la Asamblea Nacional también debe hacer lo suyo.
Igualmente admite de los peligros que para el futuro de este sector de la economía nacional traería la escalada alcista de los precios del crudo y sus efectos en los costos de la energía, por ejemplo. A ello suma la necesidad de contar un registro sobre las Pyme, con el fin de ejecutar mejores políticas.
Por un lado tenemos el aumento del precio del petróleo, que amenaza con un mayor encarecimiento de los productos de consumo básico, y por otro hay una crisis política y de gobernabilidad. ¿Cómo pretende incidir Conimipyme en este contexto?
Bueno, Conimipyme realmente ha surgido a partir de la necesidad del sector de la pequeña y mediana empresa de tener un interlocutor válido ante el Gobierno, la cooperación internacional y ante los más actores de la economía nacional. Esto en la búsqueda de que se tomen en cuenta y se considere al sector de la Pyme como un factor clave para el desarrollo de la economía del país.
Y esto lo sustentamos básicamente en algunos elementos de singular importancia. Primero es el sector mayor generador de empleos en el país. Genera aproximadamente el 95 por ciento del empleo urbano y en término global las micro y pequeñas empresas generan el 70 por ciento del empleo.
Luego, el 99.5 por ciento de las estructuras empresarial del país son Pyme. Y además tenemos una participación en el Producto Interno Bruto (PIB) de aproximadamente el 40 por ciento y un 30 por ciento de las exportaciones son generadas por las Pyme.
¿Cómo se materializa ese aporte en las exportaciones si en su mayoría las Pymes no cuentan con las estructuras requeridas para incursionar al mercado exterior?
Cuando decimos que son generadas de productos de exportaciones es porque una mediana y pequeña empresa exporta a través de las grandes empresas o agencias de exportación.
Entonces, con este indicador y los otros que te mencioné, nosotros hemos insistido mucho con los actores del país el Gobierno y la cooperación internacional para que se le dé la validez que le corresponde a las Pymes como factor de desarrollo del país.
Hemos sostenido que las pequeñas y medianas empresas son clave para la reducción de la pobreza, porque las Pymes son más flexibles por su misma dinámica, entonces les permite generar mayores empleo.
Entonces nosotros insistimos en que si mejoramos las condiciones y el clima de negocio para que las Pyme se desarrollen, una micro y pequeña empresa como promedio puede generar 1.5 de empleos. Esto significa que al cabo de cinco años las Pymes estarían aportando más de un millón de empleos y con un mayor rostro humano.
¿El sector Pyme se ha sentido excluido de las políticas de desarrollo de los Gobiernos de turno?
Sí. En los Gobiernos anteriores siempre hemos estado excluidos de sus programas y políticas de desarrollo. Lo hemos dicho categóricamente y se lo dijimos en su oportunidad a los Gobiernos y a los ministros, porque nunca fue atendido el sector de la pequeña y mediana empresa.
Ellos (los Gobiernos) tenían una lógica, que tampoco nosotros podemos calificar de inválida, estaba tratando de generar una estructura de desarrollo micro y macroeconómica que le diera una sostenibilidad a la economía del país basado en la inversión extranjera, fortalecimiento de la gran empresa que de alguna manera en términos globales y en término de imagen era una ventaja para el país.
Sin embargo, cuando ya vamos más hacia el interior de la economía vemos que la Pyme no fue tomada en cuenta nunca y entonces no se ha desarrollado y eso consideramos que ha sido un factor para que haya desempleo.
¿Pero algunos expertos han catalogado el aporte de las Pymes como invisible?
(Ríe) Claro. Es cierto y nosotros estamos totalmente de acuerdo, pero las políticas de Gobierno se han encargado de que el aporte sea invisible, porque en la cifra macroeconómica no se expresa y no se refleja esa contribución del sector.
Sin embargo, el mismo Gobierno y los anteriores han reconocido el aporte de la Pyme en la economía de Nicaragua, pero no está registrada en las estadísticas. Pero en la Agenda Nacional que nosotros nos hemos construido estamos insistiendo en que se registre y se establezca un sistema donde se registre el impacto de la aportación del sector en la economía nacional.
¿Qué significará ese sistema de registro?
Es decir que, a partir de la creación de un sistema de registro, se debe levantar información estadísticas sobre la Pyme, tal y como lo hace el Banco Central de Nicaragua (BCN) que levanta información de la gran industria, de todos los sectores, pero en esa información no se dice si es una microempresa o es una mediana empresa.
Por eso ya estamos hablando con gente del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) y está incluido en la agenda nacional nuestra y en el programa de ProMipyme. Incluso la cooperación internacional está dispuesta a apoyar con sistema de información que haga visible realmente a las Pyme para que puedan estar incorporadas en las cifras macroeconómicas.
¿Tiene este nuevo Gobierno una política clara que beneficie a las Pyme y que estimule su crecimiento?
Sí. Y te digo categóricamente sí, porque nosotros a partir de lo que hemos venido trabajando en los años anteriores hemos desarrollado una base de información, de tal manera que cuando tomó la administración este nuevo Gobierno nosotros fuimos claros con ellos que necesitábamos apoyo para empujar a las Pyme.
El Gobierno se comprometió desde su campaña electoral apoyar a las Pyme. Y casualmente el viernes conocimos que el Gobierno tuvo una reunión con todo su equipo y una de las cosas que me alegró mucho es que el Presidente de la República (Daniel Ortega), le dijo categóricamente a los diputados sandinistas que necesitaba que la Ley de las Pyme se aprobara.
¿Pese al conflicto que actualmente viven los poderes Legislativo y Ejecutivo ustedes creen que los diputados van a priorizar la aprobación de un paquete de leyes a favor de las Pyme próximamente?
Sí, ellos se han comprometido con nosotros a que salgan aprobadas las leyes. Eso nos da una idea de que este Gobierno tiene en su agenda política el apoyo a las Pyme.
El Gobierno ha dicho que quiere apoyar en la primera etapa más a la microempresa para que esta se vaya graduando y desarrollando. Nosotros estamos de acuerdo con esa iniciativa porque es ahí realmente donde se genera más empleo. Dentro de toda la gama empresarial, son más de 150 mil microempresas que existen. Entonces tenemos que apoyar esa base empresarial.
¿Qué señales ha dado el Gobierno que demuestren que realmente tiene interés de apoyar a las Pyme?
Bueno… con este Gobierno logramos aprobar y formular el Programa ProMipyme, que es el programa del apoyo al desarrollo de la microempresa.
Ahí se incluyen temas de financiamiento, clima de negocios, estructuras productivas, de energía, de la formación y opción de tecnología para que las Pyme tengan más competitividad y este programa es consistente con la agenda nacional nuestra. Esto nos da la idea de que sí hay una sensibilización de parte del Gobierno de apoyar y desarrollar a las Pyme.
No temen que sus propuestas sólo queden planteadas en un papel…
Claro. Por eso ahora nos queda a nosotros los sectores y empresarios estar poniendo el dedo sobre la llaga. No despegarnos de ellos (Gobierno) y estar constantemente gestionando para que se cumplan las cosas.
Muestra de eso, es que se creo un Consejo de Dirección, donde Conimipyme y varios gremios empresariales son miembros de esa comisión, la cual justamente van a velar que lo que tenemos en la agenda se cumpla.
Un aspecto importante es el presupuestario. El programa Pro Mipyme tiene un valor, para 12 años, de aproximadamente 120 millones de euros (poco más de 175 millones de dólares), eso obviamente de algún lado tiene que salir.
El Gobierno se ha comprometido en aportar parte de ese fondo del presupuesto de la República. De hecho, este año ellos están contemplando un fondos para las Pyme cerca de 38 millones de córdobas y la cooperación internacional está destinando este año alrededor de 20 millones de dólares (alrededor de 380 millones de córdobas). Esto beneficiará a unas 200 mil Pyme, ya sea que estén registradas o no. Creemos que actualmente unas 500 mil Pyme se han ido creando y fortaleciendo, pero aún no están registradas.
¿Por qué? Porque esta ausencia de registro obedece a que en años anteriores, ojalá no ocurra en este nuevo Gobierno, ha habido una persecución fiscal. Entonces cualquiera hace un negocio y no se registra por temor a que haya una persecución, aunque probablemente sea un concepto mal entendido o mal manejado por parte de las políticas tributarias.
¿Cuáles son las necesidades que urgen ser resueltas de inmediato para que las Pyme crezcan?
De inmediato nosotros necesitamos que se apruebe el paquete de leyes para las Mipyme. La primera ley que es la Ley General de Promoción, Fomento y Desarrollo de la Micro, Mediana y Pequeña Empresa; la Ley de Fidecomiso; la Ley de Sociedad de Garantías Recíprocas; la Ley de Factura Cambiaria. Igualmente la Ley de Costas y la Ley de Leasing. Finalmente la creación del Instituto Precompetencia.
Estas leyes van a darle a las Pyme un clima jurídico robusto para que puedan desarrollarse, esto mediante el acceso a financiamientos. Aunque los diputados han acogido estas propuestas de leyes, lamentablemente ha habido una serie de problemas en la Asamblea Nacional y esto ha atrasado la aprobación de las mismas.
Y desde aquí hacemos énfasis en que necesitamos que los diputados se dedique a priorizar la parte económica versus la parte política. Ellos van a estar viendo sus temas políticos siempre, porque siempre hay problemas políticos, pero nos urge que prioricen la parte económica. No podemos quitarle la oportunidad a las Pyme para que se desarrollen por temas políticos.
Y también que se continúe desarrollando un buen clima de inversión en el país.
¿En qué aspectos hay que mejorar el clima de inversión?
Primero hay que avanzar en la aprobación de las leyes que mencioné, segundo mejorar las deficiencias que existe para que las Pyme tengan acceso al financiamiento y la adopción de nuevas tecnologías, mejorar también las estructuras e infraestructura básica como caminos y el sistema de energía. Si no se resuelven estos aspectos, sólo las empresas grandes van a continuar creciendo.
¿En los últimos años cuánto se ha avanzado en acceso y adopción de nuevas tecnologías por parte de las Pyme?
No hemos avanzado nada porque realmente no hemos tenido la posibilidad de tener acceso a financiamientos.
Hasta este momento nos sentimos estancados, pero creemos que este año será el de arranque de las mejores condiciones para las Pymes.
¿Esperan avanzar pese a los efectos negativos en la economía nacional del aumento acelerado del petróleo y la crisis de gobernabilidad, por ejemplo?
A pesar de esas condiciones nosotros creemos que este año va a ser positivo para las Pyme. Por supuesto, que esto será posible mediante la aprobación de un cuerpo de leyes, con la aprobación de un fondo que el Gobierno está negociando con el Banco Mundial para las Pyme, con el avance de las negociaciones con la Unión Europea. Todo eso nos da una plataforma para pensar que este año nosotros podemos desarrollarnos.
¿Cómo va a enfrentar los embates del alza en los combustibles y el riesgo de que el país vuelva, como ocurrió el año pasado, a enfrentar constantes apagones?
Es un tema difícil. Realmente la mejor forma en que nosotros hemos pensado es que debemos revisar nuestros procesos productivos para racionalizar el uso de la energía. Creemos que el Gobierno debe involucrarse más en esta crisis. Debe existir una política clara del uso de la energía, por supuesto a partir del petróleo.
El aumento del petróleo va a crear problemas en todos los sectores de la economía nacional. Y las Pyme es uno de los sectores que actualmente es muy vulnerable. Cualquier golpe severo en los costos va a impactar en las Pyme. Pero es una realidad a la cual nosotros debemos de insertarnos y buscar cómo sobrevivir.
A REDUCIR BRECHAS REGIONALES
El proceso de negociación para un Acuerdo de Asociación que Centroamérica empezó el año pasado con la Unión Europea (UE) y cuyas pláticas continuarán en febrero próximo, está siendo visto por el sector de las Pequeñas Empresas (Pyme) como una oportunidad para mejorar su competitividad y adoptar nuevas tecnologías, con el fin de mejorar y hacer más eficiente sus niveles de producción.
Sin embargo, a criterio del presidente del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), Gilberto Alcócer, aún hay que reducir las asimetrías, es decir las diferencias de desarrollo, entre las Pyme nicaragüenses con el resto de países del istmo.
¿Tienen un estimado de los fondos que inicialmente las Pyme necesitan para empezar a reducir esas asimetrías?
Estimamos que las Pyme requieren, para avanzar en temas de tecnología, infraestructura y desarrollar capacidades productivas, unos 50 millones de dólares en el primer año. Este fondo estaría ubicando a las Pyme en una posición casi a las par de las otras de Centroamérica porque están más avanzadas que nosotros. Tenemos que desarrollar esa brecha que hay entre las Pyme centroamericanas y las nicaragüenses.
Esa es una de las condiciones de la Unión Europea.
Ellos piden que se vayan cerrando esas asimetrías. Obviamente Europa tiene más desarrollo, entonces hay una gran cantidad de asimetrías que tienen que ver con la misma competitividad, que tienen que ver con el registro sanitario, calidad, presentaciones y marcas. A veces nosotros tenemos marcas en Centroamérica que riñen con las europeas. Por eso se tienen que ir desarrollando instrumentos que permitan cerrar esa asimetrías.
¿Se sienten preparadas las Pyme para negociar con la Unión Europea?
No estamos preparados aún, porque no todas las Pyme son competitivas, es una de las grandes desventajas que tenemos. Pero nosotros como Conimipyme nos hemos reunido con los gremios regionales y el Gobierno para ir cerrando estas asimetrías para así tener ventajas antes de las negociaciones con la Unión Europea.