CARACAS/ AP
La inflación concluyó el 2007 con una variación acumulada de 22.5 por ciento, la tasa más alta en tres años, impulsada por los fuertes incrementos de precios que sufrieron los alimentos y servicios tales como hoteles, restaurantes, y transporte, informó el Banco Central de Venezuela (BCV).
Con la tasa alcanzada en diciembre, Venezuela pasó a ser el país con la inflación más alta de la región y una de las mayores del mundo, a pesar de los controles de precios y de cambio que mantiene el Gobierno de Hugo Chávez desde febrero del 2003.
La aceleración de la inflación ocurre en medio de la aplicación de una reconversión monetaria.
La reconversión implicó la eliminación, a partir del primero de enero, de tres ceros a la moneda, y el cambio de denominación de “bolívar” a “bolívar fuerte”.
Aunque el ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, insiste en que la reconversión ayudará en la batalla por la estabilidad de precios, los analistas prevén que la persistente inflación elevada anulará cualquier efecto positivo del cambio de moneda.
Por tercer año consecutivo se mantuvo la tendencia alcista de los precios a pesar de los esfuerzos que emprendió en febrero pasado el Gobierno para frenar los incrementos por la vía de reducción de impuestos y la eliminación de tributos a algunos alimentos de consumo masivo.
Cabezas reconoció recientemente que los problemas de escasez de algunos bienes, generados por el aumento del consumo y la baja producción de las industrias, han incidido en el comportamiento de la inflación.
El ministro dijo que para atender el problema de los precios y la escasez, el Gobierno flexibilizará los controles de precios que mantiene sobre unos 400 productos.
Al respecto el profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), Gustavo García, dijo que la flexibilización de los controles, en vez de detener la aceleración de los precios, generará más presiones inflacionarias.
Sólo durante diciembre pasado se registró una variación de 3.3 por ciento, menor a la de noviembre que fue de 4.4 por ciento, y superior a la que se reportó en diciembre del 2006 que fue de 1.8 por ciento.
La tasa acumulada de 22.5 por ciento alcanzada en diciembre pasado, supera en 5.5 puntos porcentuales la variación de 2006 que fue de 17 por ciento y la del 2005 que fue de 14.4 por ciento.
El BCV atribuyó la aceleración de la inflación en diciembre al aumento del impuesto a cigarrillos y los licores, los ajustes estacionales de precios de algunos alimentos y bienes; y la aplicación del tributo a las transacciones financieras de las empresas, que a pesar de haber entrado en vigencia en noviembre continuó impactando los precios.
García afirmó que la expansión del gasto público y del dinero circulante, así como el incremento de la cotización del dólar en el mercado paralelo, también están incidiendo en el comportamiento de la inflación.
En la evaluación por renglones el BCV refiere que sólo en diciembre la agrupación de bebidas alcohólicas y tabaco tuvo una variación de 15.7 por ciento, el grupo de restaurantes y hoteles registró una tasa de 6.3 por ciento, transporte 3.3 por ciento, y esparcimiento y cultura 3.2 por ciento.
García indicó que los últimos doce meses los precios de los alimentos crecieron “más de 30 por ciento”, y los productos que se venden al mayor registraron una tasa cercana al 16 por ciento, lo que en su opinión deja al descubierto una “inflación subyacente” que es muy superior a la tasa reportada por el BCV para el cierre del año.
El ritmo creciente de los precios empaña los resultados favorables logrados por el Gobierno de Chávez en materia de crecimiento económico que le permitieron al país cerrar el 2007 con una tasa de 8.4 por ciento del producto interno bruto.
A pesar de la aceleración de los precios, el Ministerio de Finanzas estimó para este año una meta de inflación entre 9 y 11 por ciento, pero algunos economistas prevén que se concluirá el 2008 con una tasa cercana al 20 por ciento.
MEDIDAS URGENTES
El Gobierno aplicará nuevas medidas para combatir la galopante inflación, un resultado “que no era el esperado y no es satisfactorio”, dijo el ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas.
Cabezas reiteró en declaraciones a los periodistas, que el Gobierno del Presidente venezolano Hugo Chávez “revisará” las medidas antiinflacionarias vigentes, “reafirmará algunas” de ellas y “aplicará otras nuevas”, sin más detalles.
“De cara al 2008 obviamente va a haber una política económica de carácter antiinflacionario (…) ojalá, aspiro yo, sea muy pronto y en los próximos 10 días puedan tomarse esas medidas”, agregó el ministro de Finanzas.
Chávez anunció a principios de 2007 una serie de medidas para combatir el crecimiento de los precios, entre ellos la reducción de 14 a 9 por ciento de la tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y una reconversión monetaria, que arrancó el primero de enero, que quitó tres ceros a la moneda local, que ahora se llama “bolívar fuerte”.
“Como todas las cosas, están sujetos a revisión los instrumentos de política económica que tiene Venezuela para confrontarse con un elemento pernicioso de la economía, como es la inflación”, sostuvo el ministro Cabezas .
En diciembre pasado, el ministro de Finanzas anunció la “flexibilización” del control de precios, vigente desde marzo de 2003.
El ex directivo del Banco Central de Venezuela, Domingo Maza Zavala, ha reiterado que el Gobierno debe racionalizar el “excesivo” gasto público para atajar el alza de los precios y evitar que el nuevo “bolívar fuerte” se diluya en medio de la inflación.
El emisor informó la semana pasada que entre enero y septiembre de 2007 el gasto ordinario del Gobierno alcanzó 86,000 millones de bolívares fuertes (40,000 millones de dólares), un 12 por ciento más que en 2006, mientras que el gasto extraordinario fue de 8,200 millones de bolívares fuertes.