- Libertad de Arnoldo Alemán cada vez más difícil
El presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el magistrado liberal Manuel Martínez, calificó como delictiva la actuación de la Sala Penal Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), dominada por sandinistas, que mandó a detener el restablecimiento del régimen de convivencia familiar al ex presidente y reo Arnoldo Alemán Lacayo.
Mientras, el vicepresidente de la misma Corte, el magistrado sandinista Rafael Solís, avaló la actuación de la Sala Penal Uno y dijo que su criterio es que las magistradas sandinistas Ileana Pérez y Ángela Dávila aún tienen competencia para restringir la libertad de Alemán en su hacienda El Chile.
De esta manera la guerra entre la Sala Penal Uno y la Sala Penal Dos, que ordenó la liberación del ex mandatario, continuará en la Corte Suprema, una vez se terminen las vacaciones de fin de año, el próximo 7 de enero.
Solís explicó que, aunque la Sala Penal Uno admitió la casación interpuesta por el abogado de Alemán, Mauricio Martínez, aún no se vencía el plazo para introducir la casación, dado que la Procuraduría General de la República y la Fiscalía aún no se han pronunciado sobre el caso.
El magistrado Solís negó que la Sala Constitucional de la Corte haya ratificado la convivencia a Alemán, sino que sólo se pronunció sobre la actuación correcta de la juez Primero de Ejecución de Sentencia, Roxana Zapata, y por ello la Sala Penal Uno podía afectar la libertad de Alemán.
“ES DELICTIVA”
El magistrado Manuel Martínez explicó que cuando la Sala Penal Uno admitió la casación, automáticamente perdió la competencia sobre el caso de Alemán y no debió detener la libertad del ex mandatario ordenada por la Sala Penal Dos.
“Más que extralimitarse en sus funciones, es delictiva la actuación de la Sala Penal Uno, independientemente de que la Sala Penal Dos esté equivocada, ellos (Sala Penal Dos) ya no tienen competencia”, dijo Martínez.
El presidente de la Corte dijo que ambas resoluciones del TAM, las de la Sala Penal Uno y la Dos, llegarán a la CSJ, donde se decidirá finalmente cuál prevalecerá, pero admitió que los sandinistas tienen el control absoluto de la justicia en Nicaragua.