El presidente de la Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón, conversa con el Presidente en funciones de ese país, Raúl Castro. (LA PRENSA/AP)

Castro: me aferré al poder por juventud

“La vida me hizo cambiar”, dice en una carta pública dada a conocer ante el plenario del parlamento [doap_box title=»Las prohibiciones» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] “Coincidimos con quienes han alertado sobre el exceso de prohibiciones y medidas legales, que hacen más daño que beneficio”, señaló Raúl Castro, al afirmar que “no pocas de ellas han sido superadas […]

  • “La vida me hizo cambiar”, dice en una carta pública dada a conocer ante el plenario del parlamento
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“Coincidimos con quienes han alertado sobre el exceso de prohibiciones y medidas legales, que hacen más daño que beneficio”, señaló Raúl Castro, al afirmar que “no pocas de ellas han sido superadas por la vida y detrás de cada prohibición incorrecta, búsquese un buen número de ilegalidades”.

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El líder cubano Fidel Castro admitió que en un tiempo se aferró al poder “por exceso de juventud y escasez de conciencia”, pero que la vida lo hizo cambiar, según un mensaje divulgado ayer en la sesión anual del parlamento.

“Lo fui un tiempo por exceso de juventud y escasez de conciencia, cuando sin preceptor alguno iba saliendo de mi ignorancia política y me convertí en socialista utópico. Era una etapa en que creía conocer lo que debía hacerse y deseaba poder hacerlo”, reconoció.

“¿Qué me hizo cambiar? La propia vida, a medida que profundizaba en el pensamiento de (José) Martí y de los clásicos del socialismo”, explicó Castro, según la carta leída por el presidente del parlamento, Ricardo Alarcón.

El mandatario añadió que mientras más luchaba más se identificaba con esos objetivos. Mucho antes del triunfo de la revolución en 1959 “pensaba ya que mi deber era luchar por estos o morir en el combate”, afirma la carta.

Castro, que cedió el mando a su hermano Raúl hace 17 meses por enfermedad, dio la explicación al referirse al impacto que tuvo en la prensa internacional la frase de su carta del 17 de diciembre, en la que decía que no se aferraba a cargos ni obstruía el paso de las nuevas generaciones.

DICE QUE NO HAY NEPOTISMO

“Lo que más ha destacado la prensa internacional sobre Cuba en los días pasados fue la frase que expresé el 17 de este mes… que no soy una persona aferrada al poder”, manifestó.

“En la proclama que suscribí el 31 de julio del 2006, ninguno de ustedes vio jamás acto alguno de nepotismo ni usurpación de las funciones del parlamento”, manifestó, en referencia a la delegación de sus cargos, en un mensaje en el que apoyó la labor de su hermano Raúl.

En 2007 “la unidad del pueblo”, el Partido Comunista y el Estado “eran requisito esencial para salir adelante y enfrentar la amenaza declarada de una intervención militar enemiga por parte de Estados Unidos”, agregó.

En su mensaje, advirtió: “Una contrarrevolución victoriosa sería horrible, peor que la tragedia que sufrió Indonesia”, con el maremoto, aseveró.

Raúl Castro, de 76 años, encabezó ayer el debate de los críticos problemas económicos y sociales que aquejan al país, en la última sesión de la actual legislatura, previo a los comicios parlamentarios del 20 de enero.

PERO VOLVIÓ A SER NOMINADO

De 81 años de edad, Fidel Castro se encuentra en la práctica alejado del Ejecutivo, pero retiene sus cargos de mandatario y diputado.

Desde enero de 1959, cuando la guerrilla que dirigía derrocó al dictador Fulgencio Batista, Castro encabeza la revolución cubana, que ha controlado el Gobierno. Entonces el líder tenía 33 años.

El Ejecutivo cubano se encuentra actualmente bajo la tutela del vicepresidente y ministro de Defensa, Raúl Castro, cinco años menor que su hermano, y un grupo de cercanos colaboradores.

En las semanas pasadas, Fidel Castro volvió a ser nominado como candidato a diputado al parlamento, el primer paso para ser reelecto presidente del Consejo de Estado y de Ministros que actualmente detenta.

Las elecciones serán el 20 de enero y hasta ahora el mandatario no comentó concretamente sobre sus planes para el futuro.

Raúl Castro, quien asistió a la plenaria de ayer y estuvo sentado junto a la silla vacía que correspondía a su hermano, pronunció un discurso en el que reconoció que muchos de los planteamientos de la población tienen que ver con el abastecimiento de alimentos, la vivienda, el transporte, el poco poder adquisitivo del salario, el exceso de prohibiciones o la problemática existencia de dos monedas con su consecuente desigualdad social.

“Todos quisiéramos marchar más rápido, pero no siempre es posible”, comentó Castro, al indicar que las autoridades desean perfeccionar el socialismo, pero no son “magos”.

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