El aluvión se acabó, dejando sólo lo mejor. El boom del reggaetón terminó en el 2007, depurándose la lista de exponentes a un puñado que se propone no sólo mantenerlo vivo, sino hacerlo evolucionar con el tiempo.
“El reggaetón no es que se haya muerto, ni mucho menos”, dijo a la AP Leila Cobo, directora ejecutiva de contenido latino de la revista Billboard. “Los artistas grandes siguen vendiendo: Daddy Yankee, Don Omar, Wisin y Yandel… pero sin esa locura desenfrenada”.
Pero el boom sin duda sirvió para darle su puesto al género, que hoy se jacta de tener su propio rubro en los premios Grammy y Latin Grammy, y su descenso responde a múltiples factores, según distintos artistas y conocedores, como Gilberto Santa Rosa, que considera el fin de la locura como consecuencia de una “saturación ”.