México busca prepararse para la eliminación de los últimos aranceles a sus alimentos básicos. (LA PRENSA/ARCHIVO)

NAFTA pone a temblar a agricultores mexicanos

El Gobierno mexicano y organizaciones campesinas discrepan sobre el impacto que tendrá, a partir del 1 de enero próximo, la eliminación total de aranceles al maíz, frijol, azúcar y leche de Estados Unidos y Canadá, en el marco del Tratado de Libre Comercio de Norte América (NAFTA por sus siglas en inglés). “En esta apertura […]

El Gobierno mexicano y organizaciones campesinas discrepan sobre el impacto que tendrá, a partir del 1 de enero próximo, la eliminación total de aranceles al maíz, frijol, azúcar y leche de Estados Unidos y Canadá, en el marco del Tratado de Libre Comercio de Norte América (NAFTA por sus siglas en inglés).

“En esta apertura prácticamente la vamos a llevar, de manera suave, en este aterrizaje, vamos a aterrizar suavemente”, afirmó días atrás el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas.

El próximo 1 de enero se aplicará en su totalidad el artículo agrícola del NAFTA, en vigor desde 1994. Así, en el 2008 quedarán eliminados los aranceles para los más de 1,100 rubros agropecuarios que se producen en México, Estados Unidos y Canadá, incluidos el maíz, frijol, azúcar y leche, los últimos que permanecieron protegidos hasta el 2007 y que son prioritarios en la dieta de los mexicanos.

Para Alberto Cárdenas la integración en el norte del continente es prácticamente una realidad desde hace años, ya que sólo faltan por liberar estos cuatro cultivos, cuyo gravamen actual está en niveles de 11 por ciento, muy por debajo del arancel de 250 por ciento que se aplicaba a estos productos al inicio del TLC.

Sin embargo, para la Confederación Nacional Campesina (CNC), la principal organización en México con cinco millones de agricultores, la apertura total tendrá un “impacto fuerte y negativo” para los productores de alimentos básicos.

El libre comercio agrícola provocó que de las “cinco millones de familias (de campesinos) sólo 300,000 hayan sido beneficiadas por el libre comercio y son familias que se dedican a la agroexportación de frutas; todas las demás han sufrido graves daños por la apertura comercial”, dijo Cruz López, líder de la CNC, en entrevista con la AFP.

El secretario de Agricultura resaltó que México es el decimotercer país exportador de productos agrícolas a nivel mundial, principalmente en fruta, hortaliza y verduras. Pero Víctor Suárez, de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras del Campo (ANEC), advirtió que el país ocupa “el cuarto lugar de importaciones”, dando como resultado una balanza agroalimentaria deficitaria en 2,000 millones de dólares, en promedio, durante los 13 años de vigencia del TLCAN.

De tal manera que “las consideraciones del responsable de la política agrícola del país están muy fuera y lejos de la realidad del campo mexicano”, apuntó Cruz López.

La CNC propone sacar el frijol y el maíz del NAFTA, a fin de proteger a los productores de estos granos, que generan 1.1 millones de toneladas de frijol y 22 millones de toneladas de maíz al año.

El frijol y el maíz,, del que sale la tortilla, son alimentos clave para los sectores más humildes de México, donde la mitad de la población vive en la pobreza. A pesar de las diferencias, Gobierno y organizaciones campesinas coinciden en que en materia de subsidios difícilmente México podrá ganar la batalla.

Según Cárdenas, México está preparado y ha logrado homologar con sus socios del norte su sistema de aduanas, equiparar la normatividad, ajustar las medidas sanitarias y aumentar su presupuesto para el campo, pero “jamás alcanzaremos la billetera de Estados Unidos y de Canadá cuando subsidian al campo”.

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